El presidente boliviano Evo Morales elogió sin límites la figura histórica de Benito Juárez, el primer indígena zapoteca de Oaxaca que gobernó México entre 1858 y 1872, durante un acto el domingo en el edificio de la Gobernación de México, donde fue nombrado Huésped Distinguido y recibió la llave de la Ciudad.

    “Juárez”, enunció Morales, es “ejemplo de defensa de los derechos, de la vida y la humanidad”.

     El mandatario sudamericano, distinguido por el gobernador progresista del DF mexicano, Ebrard Casaubon, resaltó el levantamiento de fines de dieciochesco en Xochimilco, donde “pelearon por la libertad nuestros antepasados” y exaltó la acogida recibida a su llegada a México.

    “Agradecer al gobernador por este gran reconocimiento. Yo nunca olvidaré todo lo que mis hermanos indígenas campesinos en Bolivia que a nombre de ellos recibo” las distinciones, afirmó.

     El gobernante boliviano reconoció que hacía más de una década que no visitaba México y que sus recargadas labores en La Paz confabularon contra sus deseos de atender las invitaciones extendidas por organizaciones sociales e indígenas de ese país norteamericano.

     “Estamos acá, en la Ciudad de México, para atender tantos pedidos de visita de los movimientos sociales”, se disculpó al tiempo de emparentar las luchas libradas en Bolivia y México por los originarios en pro de su liberación.

    “Bolivia es lugar de una lucha social, sindical, de una lucha electoral y se sentía que los indígenas podíamos llegar al poder democráticamente”, destacó.

     Morales visitó el domingo por la tarde el Hemiciclo al ex presidente mexicano Benito Juárez, en Ciudad de México, donde depositó una ofrenda floral en compañía del gobernador Casaubon, constató en terreno la ABI.

    Morales, que llegó a México este domingo, depositó una ofrenda floral en el Templete, en medio de una multitud improvisada que se dio cita para saludar al presidente boliviano.

     “·Evo, Evo, Evo”, gritaron las personas cuya presencia puso en figurillas al protocolo y seguridad desplazados por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

     Casaubon ofreció luego a Morales, a quien acompañan la ministra de Justicia, Nilda Copa; la jefa de Gabinete, Alejandra Claros; el vocero presidencial, Iván Canelas, y su jefe de Seguridad, Sergio Cortés, una comida antes que el presidente boliviano se traslade a Coyoacán, donde una multitud le espera para ratificarle líder espiritual de los pueblos indígenas de Latinoamérica.

    El acto se escenificará en Plaza Hidalgo. Las dos más representativas universidades de México y 34  organizaciones sociales organizan el acto.

    Se prevé la asistencia de integrantes de movimientos sociales, organizaciones indígenas, comités de solidaridad y sectores populares, universitarios y de la izquierda mexicana. Así como de comunidades rurales de las delegaciones Milpa Alta, Tláhuac, Magdalena Contreras y Cuajimalpa.

    Personal de todas las áreas de la delegación Coyoacán participarán en el operativo para garantizar la seguridad en Plaza Hidalgo.

    Se estima en más de 10.000 personas la concurrencia al emplazamiento por lo que la Gendarmería local aplicó cortes a la circulación.

    Para proteger las áreas verdes, trabajadores de la Dirección de Obras instalaron mallas metálicas en los alrededores de los jardines.

      Morales llegó pasado el mediodía local al aeropuerto central del DF.

    El embajador de Bolivia, Jorge Mancillas Torres, y funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores, estuvieron a acogerle y luego le recibieron en el Hangar Presidencial del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
    Por la noche, el mandatario visitante ofreció una conferencia de prensa, con lo que terminó sus actividades en la ciudad de México.

  Hoy lunes viajará a Cancún, Quintana Roo, para intervenir en la reunión Cumbre de la Unidad de América Latina y El Caribe.