El Gobierno reiteró el jueves que desconoce el interés de una empresa chilena por el gas boliviano que, según medios chilenos, habría ofrecido pagar el cien por cien del consumo de las aguas del Silala y la deuda histórica que reclama Bolivia por el uso de ese manantial, a cambio de abastecimiento del hidrocarburo.
En una conferencia de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, aseguró que no existe ninguna negociación con la empresa chilena Gas Atacama.
"No tengo información si Gas Atacama ha tenido algún acercamiento con los movimientos sociales, que tipo de comunicación ellos han establecido, lo que yo puedo manifestar es que nosotros no tenemos ningún contacto ni conocemos ni sabemos de las intenciones de sostener alguna reunión con las autoridades bolivianas", remarcó.
Según informó la semana pasada el rotativo chileno, El Mercurio, la generadora eléctrica Gas Atacama y el gobierno del presidente Evo Morales estarían negociando, en estricta reserva, esa posibilidad.
Un día después, Morales negó que su país y la empresa chilena tengan algo definido y aclaró que no existe ninguna negociación, menos a cambio del pago por el consumo de las aguas del Silala, cuya jurisdicción discuten Bolivia y Chile y cuyo caudal abastece las ciudades del norte del país trasandino y la mima cuprífera de Chuquicamata.
En ese marco, Choquehuanca insistió que "no hay nada de eso con el Gobierno de manera oficial".
En una conferencia de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, aseguró que no existe ninguna negociación con la empresa chilena Gas Atacama.
"No tengo información si Gas Atacama ha tenido algún acercamiento con los movimientos sociales, que tipo de comunicación ellos han establecido, lo que yo puedo manifestar es que nosotros no tenemos ningún contacto ni conocemos ni sabemos de las intenciones de sostener alguna reunión con las autoridades bolivianas", remarcó.
Según informó la semana pasada el rotativo chileno, El Mercurio, la generadora eléctrica Gas Atacama y el gobierno del presidente Evo Morales estarían negociando, en estricta reserva, esa posibilidad.
Un día después, Morales negó que su país y la empresa chilena tengan algo definido y aclaró que no existe ninguna negociación, menos a cambio del pago por el consumo de las aguas del Silala, cuya jurisdicción discuten Bolivia y Chile y cuyo caudal abastece las ciudades del norte del país trasandino y la mima cuprífera de Chuquicamata.
En ese marco, Choquehuanca insistió que "no hay nada de eso con el Gobierno de manera oficial".

