Japón confirmó hoy que en la década de los años 60 y 70 mantuvo un programa nuclear secreto con Estados Unidos que le permitía a ese país trasladar armamento atómico por el territorio nacional sin necesidad de una consulta previa.
Una comisión especial del Ministerio de Relaciones Exteriores precisó que hubo un acuerdo tácito para que, por ejemplo, los barcos estadounidenses con armamento nuclear pudieran entrar en puertos japoneses.

Según el panel, Washington también podía hacer uso de las instalaciones militares en el archipiélago, en caso de "cualquier situación problemática".

Para su trabajo, la comisión especial se basó en una publicación de 330 documentos desclasificados y contó con el apoyo del primer ministro japonés, Yukio Hatoyama.

El informe concluyó que era indeseable que una gran parte de la historia nacional estuviese conformada por registros extranjeros con la autorización de los anteriores gobiernos, encabezados por el Partido Liberal Democrático, con casi 55 años en el poder. 
 
De acuerdo con medios de prensa locales, hasta la fecha esos gobiernos negaron una y otra vez la existencia de los pactos sellados con Estados Unidos.
 
En tal sentido advirtieron que mintieron durante décadas al no respetar los principios de no poseer, no producir y no permitir armas nucleares tal y como estipula la Constitución Pacifista nipona.

El ministro de Relaciones Exteriores nipón, Katsuya Okada, ratificó la intención del gobierno de ser fiel a los tres principios antinucleares, al tener en cuenta que se trata del único país atacado con bombas atómicas por Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial (Hiroshima y Nagasaki).