El gobierno boliviano confirmó hoy que un nuevo convenio sobre suministro de gas natural a Buenos Aires figura como tema sobresaliente en la visita de la presidenta argentina, Cristina Fernández, el próximo viernes a Sucre.

El ministro de Hidrocarburos Fernando Vincenti precisó que ese pacto permitirá a Bolivia obtener una retribución más efectiva y eficiente por la exportación del carburante.

Otro beneficio se refiere a que en el contrato habrá una reasignación de las entregas del combustible, tanto en volumen como en el tiempo.

La adenda al acuerdo contractual, suscrito en 2006, incorpora un incremento gradual en la venta del energético, desde cinco millones de metros cúbicos diarios en 2010, hasta 13 millones en 2013 y a 27 millones, en 2017.

Así se definió en un encuentro previo que sostuvieron en febrero pasado las autoridades del sector energético de ambos países en la ciudad de Tarija(sur), señaló la autoridad.

De acuerdo con Vincenti, con la firma de la adenda también se suscribe el compromiso de impulsar el proyecto del Gasoducto al Noreste Argentino (GNEA), que posibilitará incrementar los volúmenes al vecino país.

El gasoducto en el lado boliviano se denomina Juana Azurduy de Padilla y tiene una extensión de 20 kilómetros de distancia y demandará una inversión de 40 millones de dólares, precisó.

El ducto conectará otros gasoductos del sur de Bolivia con los del norte de Argentina donde se distribuirá el energético.

En la agenda de Fernández se destaca además que entregará también en Sucre, de forma póstuma, el grado de generala a Juana Azurduy de Padilla, una heroína de las guerras de la independencia de Bolivia y de Argentina.