París, 20 de abril, RIA Novosti. La nube de cenizas procedente del volcán islandés Eyjafjalla, que paralizó por varios días el tráfico aéreo en Europa, cambiará de rumbo para dirigirse al Ártico a finales de esta semana, según las previsiones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
"La baja presión y un cambio de viento empujará la nube hacia el Ártico", consta en un informe elaborado por expertos de la OMM. Las lluvias resultantes de la baja presión, según su pronóstico, contribuirán a la dispersión de las cenizas volcánicas en capas inferiores de la atmósfera, proceso que se ve frenado actualmente a causa del anticiclón.
