El país está en "una situación de alto riesgo", porque no cuenta con el diez por ciento de reserva energética para cubrir cualquier contingencia, además se incumplen nomas internacionales, asegura el ministro de Hidrocarburos y Energía, Fernando Vincenti.
La potencia de reserva, recomendada internacionalmente en diez por ciento, "ha ido disminuyendo significativamente", aseguró la autoridad al justificar la estatización de las generadoras capitalizadas Guaracachi en Santa Cruz, Corani y Valle Hermoso en Cochabamba.
Vincenti mencionó como ejemplo, de esta peligrosa situación, que "el martes de la semana antepasada hemos tenido récord nacional de demanda", llegando a 1.003 megawatts (MW), lo que "nos ha colocado en una situación muy, muy delicada".
"El compromiso de estas empresas, de cada una, era ir acompañando el crecimiento de la demanda". Sin embargo, los reportes del Comité de Despacho señalan que "la demanda ha ido creciendo permanentemente y que no había un crecimiento similar o por lo menos un acompañamiento" en la generación, puntualizó la autoridad.
La potencia de reserva debe estar disponible de inmediato ante cualquier contingencia, puntualizó la autoridad al reiterar que por el incumplimiento de las generadoras "estamos dentro de una situación de alto riesgo", dijo el Ministro en declaraciones divulgadas por los medios estatales.
"No hay mayor oferta de energía eléctrica", a pesar de los continuos planes y programas con el sector generador, debido a que esos compromisos "han sido sistemáticamente incumplidos". Por lo que "estamos recurriendo a nuestra reserva de potencia para abastecer la demanda nacional".
Con este peligro latente, "prácticamente de emergencia" el "Estado ha tenido que invertir recursos" para instalar una planta de generación eléctrica en Entre Ríos, Cochabamba, que fue instalada "en menos de dos años" y "ya está inyectando 50 por ciento y hasta fin de mes estamos inyectando el otro 50 por ciento".
La instalación de la planta fue inaugurada el 10 de agosto del 2007, el anuncio de entonces de los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez era que en un año, es decir en agosto del 2008, la generadora debía comenzar a producir. Luego el 2009 se informó que hasta fines de ese año debía entrar la primera turbina, lo que no se cumplió y hasta marzo del 2010, el país debía contar con los 100 MW adicionales.
La generadora de Entre Ríos es de propiedad de la sociedad anónima mixta (SAM) integrada por la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) con el 60 por ciento y Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) con 40 por ciento.
De igual manera, el gobierno anuncia la instalación de otra generadora en Tarija, con una capacidad de 100 MW, que estará lista hasta el próximo año.
Sin embargo, "resulta que con estas dos inversiones lo único que conseguimos es ir acompañando la demanda", pero sin lograr oferta para los proyectos de industrialización del país, aseguró el Ministro.
En julio del año pasado comenzaron las negociaciones con las tres generadoras para la compra de la participación del Estado en este rubro.
Las autoridades gubernamentales señalaban que estas conversiones estaban en marcha, es más, hasta aseguraron que una de ellas estaba dispuesta a vender la totalidad. Sin embargo, el uno de mayo, el gobierno las nacionalizó por decreto y fija 120 días para la evaluación de esa propiedad.
