La Audiencia Nacional (AN) española condenó hoy a mil 40 años de prisión a tres miembros del grupo armado vasco ETA por el atentado perpetrado en 2006 contra la Terminal 4 del aeropuerto madrileño de Barajas.

En su sentencia, la sección tercera de la sala de lo penal de la AN impuso esas penas a Igor Portu, Mattin Sarasola y Mikel San Sebastián, como autores de la acción violenta en la que murieron dos ciudadanos ecuatorianos.

Portu, Sarasola y San Sebastián fueron condenados a 20 años de prisión por un delito de estragos, a 60 años por dos de asesinato y a 20 años por cada uno de los 48 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa, precisó el fallo.

Inicialmente, la Fiscalía pidió un total de 900 años de cárcel para cada uno de ellos, señalados como artífices de la explosión que el 30 de diciembre de 2006 causó la muerte de los ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

Ese día, la potente detonación de una furgoneta cargada de explosivos redujo a escombros uno de los módulos del estacionamiento de autos de la Terminal 4 de Barajas, un moderno edificio inaugurado un año antes.

Estacio y Palate fallecieron mientras descansaban en sus respectivos vehículos, al no escuchar una orden de evacuación emitida desde la megafonía de esa instalación aeroportuaria.

La sección tercera de la Audiencia Nacional acordó también que los tres etarras indemnicen con 500 mil euros a la familia de Palate y con 700 mil a la de Estacio.

Además de la muerte de ambos, en el atentado, que supuso el fin de la tregua declarada por la agrupación clandestina, otras 52 personas resultaron heridas y 313 vehículos sufrieron daños.

Los destrozos provocados en el módulo D del estacionamiento de la moderna terminal de Barajas y zonas adyacentes fueron valorados en casi 27 millones de euros.

Considerada por la Unión Europea como una organización terrorista, ETA es señalada como responsable de la muerte de casi 900 personas en sus más de 40 años de acciones por la independencia del País Vasco.

En su informe, el Ministerio Público pidió al tribunal que dictara una sentencia condenatoria contra los responsables de colocar la bomba que sesgó la vida de dos personas e hizo saltar por los aires la esperanza de tantos ciudadanos que veían que la violencia de ETA podía llegar a su fin.

El fiscal Daniel Campos defendió que no hay ninguna duda de que Sarasola, Portu y San Sebastián son los autores de tan execrable crimen, porque hay una abundante, contundente, independiente y unívoca prueba de su participación.