- Fundación Jubileo
El sector hidrocarburos representa uno de los principales generadores de ingresos, tanto para el gobierno nacional como para los gobiernos subnacionales; pero, hacia delante, debe enfrentar al menos nueve desafíos para su fortalecimiento. Entre las tareas más importantes está emprender inversiones, consolidar mercados, ampliar la infraestructura para el mercado interno y garantizar una administración y manejo técnico antes que político. Durante los últimos años, este sector atravesó dos procesos muy importantes: la capitalización y la nacionalización de los hidrocarburos.
Como resultado del proceso de capitalización (1996–1999) de las principales unidades de YPFB y de la promulgación de la Ley de Hidrocarburos Nº 1689 se observaron importantes inversiones en este sector, especialmente en las áreas de exploración, explotación y transporte, principalmente porque, en ese tiempo, el marco legal declaró libres estas actividades, además de las de refinación, comercialización y distribución de hidrocarburos y sus derivados, incentivando, de esta manera, la participación de empresas privadas en todas las actividades de la cadena de hidrocarburos.
Nueve años después, con la promulgación de la actual Ley de Hidrocarburos Nº 3058, ingresaron en vigor otros tres tipos de contratos: de Asociación, de Producción Compartida y de Operación.
En mayo de 2006, con la emisión del Decreto Supremo Nº 28701 de Nacionalización de los Hidrocarburos, se recuperó la propiedad de los hidrocarburos a favor del Estado boliviano y YPFB adoptó un rol protagónico en la operación de toda la cadena productiva.
En octubre del mismo año, se suscribieron 44 contratos de operación entre YPFB y las empresas petroleras que operaban en el país. Sin embargo, a pesar de la suscripción de nuevos contratos, aún no se observa un fortalecimiento del sector hidrocarburos que actualmente presenta las siguientes características:
• Bajo nivel de inversiones en exploración y explotación de hidrocarburos.
• Posible reducción de mercados: Brasil y Argentina están reduciendo su demanda diaria de gas natural boliviano. Por otro lado, proyectos de Gas Natural Licuificado (LNG), proveniente de Qatar, Irán, Indonesia y otros países, llegan a Chile, Argentina y Brasil.
• Certificación de reservas de hidrocarburos pendiente desde la gestión 2005.
• Lenta expansión de sistemas de transporte interno que generan una demanda insatisfecha.
• Disminución de la producción de petróleo, gas natural y gas licuado de petróleo – Declinación natural de campos.
• Reducción de la producción de combustibles para el mercado interno como resultado de una menor carga de petróleo en las refinerías.
• Mayor importación de combustibles: Diesel oil, gasolina, GLP.
• Precios subvencionados de combustibles que resultan atractivos para el contrabando.
• Cambios políticos constantes en la administración del sector (Ministerio, YPFB, Agencia Nacional de Hidrocarburos).
• Falta de transparencia en la información generada por las diferentes instituciones del sector a pesar de existir disposiciones legales que obligan su publicación. No se cuenta con información actualizada y pública sobre producción, ventas y montos de liquidación de Regalías y del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, entre otros temas. Sin embargo, a pesar de este panorama, Bolivia sigue siendo un país con importantes reservas de hidrocarburos, con un mercado interno creciente y una ubicación geográfica estratégica para poder abastecer de combustible limpio a países y mercados vecinos, cuya demanda sigue siendo incremental.
Desafíos
Para potenciar el sector hidrocarburos y generar mayores recursos económicos para el país, la próxima gestión de gobierno deberá poner especial énfasis en los siguientes aspectos:
Certificación de reservas. Dado que la última certificación fue emitida en 2005, se requiere, de manera urgente, cuantificar la cantidad de reservas hidrocarburíferas (petróleo y gas natural) que tiene el país para poder establecer compromisos y contratos de mediano y largo plazo con países vecinos.
Consolidación de mercados. Se requieren identificar los mercados potenciales que tiene el país para poder ser proveedores a través de gasoductos, de gas natural a precios competitivos. Si bien el LNG (gas natural en estado líquido) es una buena opción para países vecinos que necesitan con suma urgencia el aprovisionamiento de este energético, a futuro el gas boliviano puede llegar a ser muy competitivo en términos de precio y disponibilidad.
Búsqueda de inversores. Una vez cuantificadas las reservas de hidrocarburos y establecidos los contratos comerciales con los diferentes mercados, se deben garantizar las inversiones necesarias que permitan el desarrollo de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos, y así contar con la producción necesaria para el cumplimiento de contratos.
Será entonces tarea de YPFB identificar potenciales inversores, tanto extranjeros como nacionales, a fin de establecer alianzas estratégicas que permitan el desarrollo del sector.
Normativa del sector. La reglamentación del sector precisa ser actualizada sobre la base de la actual Constitución Política del Estado y del Decreto Nº 28701 de Nacionalización de los Hidrocarburos. Bajo este marco, tanto la nueva ley de hidrocarburos como los decretos reglamentarios a elaborarse deberán establecer una serie de incentivos a la inversión que posibiliten el incremento de los volúmenes de producción, así como el desarrollo de proyectos de industrialización.
Ampliación de infraestructura para el mercado interno. A fin de garantizar el abastecimiento de combustibles en el mercado interno, deberán desarrollarse mayores capacidades de transporte y almacenaje de hidrocarburos líquidos.
En el caso del occidente del país (La Paz, Oruro, Potosí) deberán ampliarse las capacidades de transporte de los gasoductos existentes para poder realizar el cambio de matriz energética; es decir, reemplazar el consumo de combustibles líquidos como diesel y gasolina por gas natural vehicular. De esta manera, se requerirán menores volúmenes de importación de esos combustibles y se optimizará el uso del gas natural.
Instalación de plantas separadoras de GLP. El gas natural que se exporta a Brasil y Argentina contiene gas licuado de petróleo (gas de garrafa) debido a que la mayoría de los campos productores no tienen plantas extractoras de GLP; por tanto, es necesaria la instalación de dos plantas de este tipo en los puntos estratégicos de exportación que extraigan todo el GLP de la corriente de gas natural, antes de su entrega a los países mencionados.
Contratación de personal capacitado. Se debe priorizar la contratación de personal técnico idóneo y con experiencia en el sector hidrocarburos para fortalecer todas las áreas de trabajo de la empresa estatal. Deberán realizarse evaluaciones continuas de desempeño e implementarse políticas de capacitación.
Equilibrio técnico, social y político
Considerando que YPFB, al ser una empresa estatal, tiene también objetivos de carácter social, como ser la instalación gratuita de redes de gas domiciliario, se debe buscar un equilibrio entre los aspectos políticos, económicos y sociales. Así, se deberá atender las demandas sociales de la población en cuanto a necesidades energéticas, pero también deberá preocuparse por alcanzar un nivel de ingresos mínimo que le permita cubrir costos operativos, realizar las inversiones necesarias y obtener una utilidad razonable.
Implementación de políticas de transparencia
Es necesaria la implementación de políticas y/o reglamentos de transparencia en todas las instituciones del sector hidrocarburos que permita a la sociedad civil contar con información completa, veraz, adecuada y oportuna. Sólo a través del desarrollo transparente de este sector a lo largo de la cadena hidrocarburífera, (entendida desde la fase de negociación de contratos hasta la inversión de los ingresos fiscales que los gobiernos nacionales y subnacionales realizan en políticas de desarrollo) se podrá contribuir a un cambio en el patrón de desarrollo del país, que genere empleo digno y sostenible, con integración nacional. /ERBOL.
Como resultado del proceso de capitalización (1996–1999) de las principales unidades de YPFB y de la promulgación de la Ley de Hidrocarburos Nº 1689 se observaron importantes inversiones en este sector, especialmente en las áreas de exploración, explotación y transporte, principalmente porque, en ese tiempo, el marco legal declaró libres estas actividades, además de las de refinación, comercialización y distribución de hidrocarburos y sus derivados, incentivando, de esta manera, la participación de empresas privadas en todas las actividades de la cadena de hidrocarburos.
Nueve años después, con la promulgación de la actual Ley de Hidrocarburos Nº 3058, ingresaron en vigor otros tres tipos de contratos: de Asociación, de Producción Compartida y de Operación.
En mayo de 2006, con la emisión del Decreto Supremo Nº 28701 de Nacionalización de los Hidrocarburos, se recuperó la propiedad de los hidrocarburos a favor del Estado boliviano y YPFB adoptó un rol protagónico en la operación de toda la cadena productiva.
En octubre del mismo año, se suscribieron 44 contratos de operación entre YPFB y las empresas petroleras que operaban en el país. Sin embargo, a pesar de la suscripción de nuevos contratos, aún no se observa un fortalecimiento del sector hidrocarburos que actualmente presenta las siguientes características:
• Bajo nivel de inversiones en exploración y explotación de hidrocarburos.
• Posible reducción de mercados: Brasil y Argentina están reduciendo su demanda diaria de gas natural boliviano. Por otro lado, proyectos de Gas Natural Licuificado (LNG), proveniente de Qatar, Irán, Indonesia y otros países, llegan a Chile, Argentina y Brasil.
• Certificación de reservas de hidrocarburos pendiente desde la gestión 2005.
• Lenta expansión de sistemas de transporte interno que generan una demanda insatisfecha.
• Disminución de la producción de petróleo, gas natural y gas licuado de petróleo – Declinación natural de campos.
• Reducción de la producción de combustibles para el mercado interno como resultado de una menor carga de petróleo en las refinerías.
• Mayor importación de combustibles: Diesel oil, gasolina, GLP.
• Precios subvencionados de combustibles que resultan atractivos para el contrabando.
• Cambios políticos constantes en la administración del sector (Ministerio, YPFB, Agencia Nacional de Hidrocarburos).
• Falta de transparencia en la información generada por las diferentes instituciones del sector a pesar de existir disposiciones legales que obligan su publicación. No se cuenta con información actualizada y pública sobre producción, ventas y montos de liquidación de Regalías y del Impuesto Directo a los Hidrocarburos, entre otros temas. Sin embargo, a pesar de este panorama, Bolivia sigue siendo un país con importantes reservas de hidrocarburos, con un mercado interno creciente y una ubicación geográfica estratégica para poder abastecer de combustible limpio a países y mercados vecinos, cuya demanda sigue siendo incremental.
Desafíos
Para potenciar el sector hidrocarburos y generar mayores recursos económicos para el país, la próxima gestión de gobierno deberá poner especial énfasis en los siguientes aspectos:
Certificación de reservas. Dado que la última certificación fue emitida en 2005, se requiere, de manera urgente, cuantificar la cantidad de reservas hidrocarburíferas (petróleo y gas natural) que tiene el país para poder establecer compromisos y contratos de mediano y largo plazo con países vecinos.
Consolidación de mercados. Se requieren identificar los mercados potenciales que tiene el país para poder ser proveedores a través de gasoductos, de gas natural a precios competitivos. Si bien el LNG (gas natural en estado líquido) es una buena opción para países vecinos que necesitan con suma urgencia el aprovisionamiento de este energético, a futuro el gas boliviano puede llegar a ser muy competitivo en términos de precio y disponibilidad.
Búsqueda de inversores. Una vez cuantificadas las reservas de hidrocarburos y establecidos los contratos comerciales con los diferentes mercados, se deben garantizar las inversiones necesarias que permitan el desarrollo de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos, y así contar con la producción necesaria para el cumplimiento de contratos.
Será entonces tarea de YPFB identificar potenciales inversores, tanto extranjeros como nacionales, a fin de establecer alianzas estratégicas que permitan el desarrollo del sector.
Normativa del sector. La reglamentación del sector precisa ser actualizada sobre la base de la actual Constitución Política del Estado y del Decreto Nº 28701 de Nacionalización de los Hidrocarburos. Bajo este marco, tanto la nueva ley de hidrocarburos como los decretos reglamentarios a elaborarse deberán establecer una serie de incentivos a la inversión que posibiliten el incremento de los volúmenes de producción, así como el desarrollo de proyectos de industrialización.
Ampliación de infraestructura para el mercado interno. A fin de garantizar el abastecimiento de combustibles en el mercado interno, deberán desarrollarse mayores capacidades de transporte y almacenaje de hidrocarburos líquidos.
En el caso del occidente del país (La Paz, Oruro, Potosí) deberán ampliarse las capacidades de transporte de los gasoductos existentes para poder realizar el cambio de matriz energética; es decir, reemplazar el consumo de combustibles líquidos como diesel y gasolina por gas natural vehicular. De esta manera, se requerirán menores volúmenes de importación de esos combustibles y se optimizará el uso del gas natural.
Instalación de plantas separadoras de GLP. El gas natural que se exporta a Brasil y Argentina contiene gas licuado de petróleo (gas de garrafa) debido a que la mayoría de los campos productores no tienen plantas extractoras de GLP; por tanto, es necesaria la instalación de dos plantas de este tipo en los puntos estratégicos de exportación que extraigan todo el GLP de la corriente de gas natural, antes de su entrega a los países mencionados.
Contratación de personal capacitado. Se debe priorizar la contratación de personal técnico idóneo y con experiencia en el sector hidrocarburos para fortalecer todas las áreas de trabajo de la empresa estatal. Deberán realizarse evaluaciones continuas de desempeño e implementarse políticas de capacitación.
Equilibrio técnico, social y político
Considerando que YPFB, al ser una empresa estatal, tiene también objetivos de carácter social, como ser la instalación gratuita de redes de gas domiciliario, se debe buscar un equilibrio entre los aspectos políticos, económicos y sociales. Así, se deberá atender las demandas sociales de la población en cuanto a necesidades energéticas, pero también deberá preocuparse por alcanzar un nivel de ingresos mínimo que le permita cubrir costos operativos, realizar las inversiones necesarias y obtener una utilidad razonable.
Implementación de políticas de transparencia
Es necesaria la implementación de políticas y/o reglamentos de transparencia en todas las instituciones del sector hidrocarburos que permita a la sociedad civil contar con información completa, veraz, adecuada y oportuna. Sólo a través del desarrollo transparente de este sector a lo largo de la cadena hidrocarburífera, (entendida desde la fase de negociación de contratos hasta la inversión de los ingresos fiscales que los gobiernos nacionales y subnacionales realizan en políticas de desarrollo) se podrá contribuir a un cambio en el patrón de desarrollo del país, que genere empleo digno y sostenible, con integración nacional. /ERBOL.
