El papa Benedicto XVI recibió ayer en ciudad del Vaticano al cardenal Julio Terrazas, presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana. El encuentro, realizado a las 11:30 (5:30 hora boliviana), fue de carácter reservado y lo único que se conoció es que tanto el pontífice como el secretario general del Vaticano, Tarsicio Bertone, expresaron su respaldo al pastor de la Iglesia católica boliviana.

La reunión estaba prevista desde hace meses y se dio una semana después de que Benedicto XVI recibiera en audiencia al presidente del Estado, Evo Morales.  En el encuentro, Morales se declaró ‘católico de base’ y pidió al Papa, para acabar con la pederastia en la Iglesia, abolir el celibato y que se permita a las mujeres llegar al sacerdocio.

Como el mismo Presidente lo confesara a su retorno a Bolivia, se quejó ante el Papa por las críticas que vierte el cardenal Terrazas desde el púlpito y mencionó entre ellas la lucha contra el narcotráfico.
El domingo, Morales pidió a la curia pontificia, especialmente a Terrazas, que así como el Papa pide que el Estado no se meta en la Iglesia, que la Iglesia no se meta con el Estado.
Para el vocero de la Arquidiócesis de Santa Cruz, Marcial Chupinagua, las reflexiones que hace el cardenal se basan en la realidad.
“Quienes dicen ser católicos, quienes hace poco se han declarado católicos, deben asimilar estas reflexiones. Se debe analizar si el narcotráfico es un bien o un mal. Es un mal y la misión de la Iglesia es luchar contra el mal. Negar este tema sería incurrir en complicidad”, dijo Chupinagua y agregó que si no es cierto que el narcotráfico causa mal a la sociedad, entonces que se pida a la Iglesia que se calle.
Consultado sobre el contenido de la conversación entre Benedicto XVI y Terrazas, Chupinagua prefirió esperar a que sea el propio cardenal el que exprese al país el mensaje del Papa.
Terrazas regresa a Bolivia el domingo, pero el mensaje lo dará en la homilía de la celebración de Corpus Christi, uno de los actos litúrgicos más importantes de la Iglesia que se realizará el jueves 3 de junio en el estadio Tahuichi Aguilera.
Como parte de sus obligaciones eclesiásticas de cardenal, Julio Terrazas ayer ofició misa en la parroquia San Juan Bautista de Rosi, templo romano encargado por la Iglesia al purpurado.
En su homilía, Terrazas agradeció a los fieles por los actos de caridad con Bolivia y pidió oraciones por el país. “Ustedes han escuchado hablar mucho de Bolivia en estos tiempos, pero más que hablar de Bolivia lo que necesitamos es la fuerza del Señor para construir una Bolivia para todos, hay muchos problemas, muchas dificultades pero yo creo que con la ayuda espiritual y moral de todos ustedes podemos seguir adelante”, dijo ayer Terrazas en la capital italiana.