La ministra de Trabajo, Carmen Trujillo, denunció el martes a infiltrados en los actos vandálicos que se cebaron contra las instalaciones de esa dependencia de Estado en La Paz, durante una fiera protesta de fabriles que, convocados por la Central Obrera Boliviana, se oponían al incremento oficial de salarios del 5%.
"Lamentablemente esa marcha pacífica se ha convertido en un hecho vandálico con delincuentes infiltrados dentro de los fabriles y de esta marcha, me parece increíble e incomprensible creer que los trabajadores de nuestro país estén realizando hechos vandálicos", deploró la ministra que denunció, de otra parte, actitudes discriminatorias por su condición de mujer.
Trujillo, en el cargo desde enero último, calificó el paro movilizado convocado la COB de "rotundo fracaso".
Denunció también que el edificio del Ministerio de Trabajo, una vetusta casona enclavada en el centro de La Paz, sufrió daños y destrozos varios incluso con detonaciones de fulminante de dinamita.
Rechazó tajantemente los juicios de quienes la tildan de "incapaz".
"No asumí esa cartera por interés propio sino por invitación del presidente Evo Morales", subrayó.
Por último, exhortó a los trabajadores fabriles a sentarse a negociar para dialogar sus demandas y propuestas de trabajo, pero "el 5% no es negociable y no entra en discusión".
"Lamentablemente esa marcha pacífica se ha convertido en un hecho vandálico con delincuentes infiltrados dentro de los fabriles y de esta marcha, me parece increíble e incomprensible creer que los trabajadores de nuestro país estén realizando hechos vandálicos", deploró la ministra que denunció, de otra parte, actitudes discriminatorias por su condición de mujer.
Trujillo, en el cargo desde enero último, calificó el paro movilizado convocado la COB de "rotundo fracaso".
Denunció también que el edificio del Ministerio de Trabajo, una vetusta casona enclavada en el centro de La Paz, sufrió daños y destrozos varios incluso con detonaciones de fulminante de dinamita.
Rechazó tajantemente los juicios de quienes la tildan de "incapaz".
"No asumí esa cartera por interés propio sino por invitación del presidente Evo Morales", subrayó.
Por último, exhortó a los trabajadores fabriles a sentarse a negociar para dialogar sus demandas y propuestas de trabajo, pero "el 5% no es negociable y no entra en discusión".
