El ministro de la Presidencia, Óscar Coca, afirmó el lunes que no hay ningún paro en el país, en referencia a la huelga general e indefinida convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) y pidió a los dirigentes de esa entidad sindical decisiones sensatas en sus demandas.
En conferencia de prensa, Coca argumentó que la situación en el país es normal, después de los reportes que recibió de las capitales de los nueve departamentos, de ciudades intermedias y de áreas rurales, sobre los sectores que acatan la medida dispuesta por la COB.
"Nosotros queremos señalar contundentemente que no hay ningún paro en el país. Las actividades están siendo normales. En algunos lugares bajo presión se ha estado buscando paralizar o movilizar a grupos pero creemos que esto ha sido superado totalmente por la convicción que tiene el pueblo y la ciudadanía de trabajar, producir y de avanzar en este proceso de cambio", remarcó.
El Ministro de la Presidencia exhortó a los trabajadores a continuar con esa actitud y "no dejarse llevar por algunos que están en una situación más bien de aventura que no va a llegar a nada bueno", porque a su juicio el país avanza
"El cambio no se detiene, los diferentes movimientos sociales que estén en la búsqueda de trabajar para la gente, para la población, para los ciudadanos van a tener el eco en el Gobierno, que se lo ha planteado como una premisa de trabajar con el pueblo, para el pueblo y no servirnos del pueblo", aseguró.
Horas antes había anunciado que el Gobierno firmó un acta con los dirigentes de la COB sobre algunos acuerdos alcanzados en la elaboración del proyecto de la nueva Ley de Pensiones que rebaja la edad límite para la jubilación a 58 años y para los trabajadores mineros a 56 años.
Dijo que en las reuniones que se realizaron desde el pasado viernes hasta la madrugada del lunes se dejó en claro varios puntos y se abrió la posibilidad de continuar con futuras reuniones.
"En nuestro criterio ya no tiene razón de ser ninguna medida de presión, por lo tanto creemos que en el curso de las horas ellos van a considerar esto y esperamos que tomen una decisión sensata en la medida", reflexionó.
A pesar de los acuerdo, una Central Obrera Boliviana dividida inició el lunes con menos de 300 dirigentes, en su mayoría trabajadores mineros, fabriles, maestros y del sector de salud, una marcha desde la población andina de Caracollo hacia La Paz en demanda de un mayor incremento al 5% dispuesto por el Gobierno.
En conferencia de prensa, Coca argumentó que la situación en el país es normal, después de los reportes que recibió de las capitales de los nueve departamentos, de ciudades intermedias y de áreas rurales, sobre los sectores que acatan la medida dispuesta por la COB.
"Nosotros queremos señalar contundentemente que no hay ningún paro en el país. Las actividades están siendo normales. En algunos lugares bajo presión se ha estado buscando paralizar o movilizar a grupos pero creemos que esto ha sido superado totalmente por la convicción que tiene el pueblo y la ciudadanía de trabajar, producir y de avanzar en este proceso de cambio", remarcó.
El Ministro de la Presidencia exhortó a los trabajadores a continuar con esa actitud y "no dejarse llevar por algunos que están en una situación más bien de aventura que no va a llegar a nada bueno", porque a su juicio el país avanza
"El cambio no se detiene, los diferentes movimientos sociales que estén en la búsqueda de trabajar para la gente, para la población, para los ciudadanos van a tener el eco en el Gobierno, que se lo ha planteado como una premisa de trabajar con el pueblo, para el pueblo y no servirnos del pueblo", aseguró.
Horas antes había anunciado que el Gobierno firmó un acta con los dirigentes de la COB sobre algunos acuerdos alcanzados en la elaboración del proyecto de la nueva Ley de Pensiones que rebaja la edad límite para la jubilación a 58 años y para los trabajadores mineros a 56 años.
Dijo que en las reuniones que se realizaron desde el pasado viernes hasta la madrugada del lunes se dejó en claro varios puntos y se abrió la posibilidad de continuar con futuras reuniones.
"En nuestro criterio ya no tiene razón de ser ninguna medida de presión, por lo tanto creemos que en el curso de las horas ellos van a considerar esto y esperamos que tomen una decisión sensata en la medida", reflexionó.
A pesar de los acuerdo, una Central Obrera Boliviana dividida inició el lunes con menos de 300 dirigentes, en su mayoría trabajadores mineros, fabriles, maestros y del sector de salud, una marcha desde la población andina de Caracollo hacia La Paz en demanda de un mayor incremento al 5% dispuesto por el Gobierno.
