El vicepresidente Álvaro García Linera dijo el
miércoles que el ex presidente Carlos Mesa (2003-2004) tiene una
"lectura de escritorio" sobre los últimos conflictos sociales que se
registraron en el país y que solamente espera la catástrofe del
Gobierno.
En una conferencia de prensa, contradijo al ex mandatario que aseguró en algunos medios de comunicación que el Evo Morales está "endiosado", supuestamente, por relegar las necesidades y el diálogo con algunos sectores que respaldaron su ascenso al poder.
"Esta claro que el señor Carlos Mesa tiene una lectura de escritorio y marcada por la soberbia, respecto a lo que sucede en el país", dijo García Linera, al subrayar que el Jefe de Estado "no se pasa la vida calentando el sillón en Palacio de Gobierno", sino toma contacto directo con el boliviano de a pie.
"El señor Carlos Mesa, como le ha ocurrido a varios de los analistas que hay en algunos medios de comunicación, está a la espera de cualquier dificultad (y quiere) ver el inicio de la catástrofe del Gobierno", argumentó.
El pasado martes, el Gobierno logró una tregua en los conflictos con los trabajadores y los pobladores de la localidad de Caranavi, en el norte de La Paz, tras allanar el camino para la construcción de acuerdos "beneficiosos" en favor de esos sectores.
"La decisión de la Central Obrera Boliviana, de su dirigencia, de la mayoría de las organizaciones sociales (..) de reconocer el aporte y el avance sustancial en derechos confirman esta lectura que tenemos nosotros", dijo García Linera.
A su juicio, el Gobierno resuelve los conflictos en base a la ampliación de los derechos de la mayoría y no sólo a una clase social en particular o a una fracción política, "como ellos resolvían antes las cosas".
"Allá donde el señor Carlos Mesa ve el inicio de una crisis o el inicio de un debilitamiento del Gobierno, para nosotros, más bien, se convierte en un repotenciamiento", remarcó.
En una conferencia de prensa, contradijo al ex mandatario que aseguró en algunos medios de comunicación que el Evo Morales está "endiosado", supuestamente, por relegar las necesidades y el diálogo con algunos sectores que respaldaron su ascenso al poder.
"Esta claro que el señor Carlos Mesa tiene una lectura de escritorio y marcada por la soberbia, respecto a lo que sucede en el país", dijo García Linera, al subrayar que el Jefe de Estado "no se pasa la vida calentando el sillón en Palacio de Gobierno", sino toma contacto directo con el boliviano de a pie.
"El señor Carlos Mesa, como le ha ocurrido a varios de los analistas que hay en algunos medios de comunicación, está a la espera de cualquier dificultad (y quiere) ver el inicio de la catástrofe del Gobierno", argumentó.
El pasado martes, el Gobierno logró una tregua en los conflictos con los trabajadores y los pobladores de la localidad de Caranavi, en el norte de La Paz, tras allanar el camino para la construcción de acuerdos "beneficiosos" en favor de esos sectores.
"La decisión de la Central Obrera Boliviana, de su dirigencia, de la mayoría de las organizaciones sociales (..) de reconocer el aporte y el avance sustancial en derechos confirman esta lectura que tenemos nosotros", dijo García Linera.
A su juicio, el Gobierno resuelve los conflictos en base a la ampliación de los derechos de la mayoría y no sólo a una clase social en particular o a una fracción política, "como ellos resolvían antes las cosas".
"Allá donde el señor Carlos Mesa ve el inicio de una crisis o el inicio de un debilitamiento del Gobierno, para nosotros, más bien, se convierte en un repotenciamiento", remarcó.
