Un grupo de arqueólogos británicos anunció que se cree haber sacado a la luz en York (en el norte de Inglaterra) el cementerio de gladiadores mejor conservado del mundo.
Los expertos de la Fundación Arqueológica York descubrieron durante unas excavaciones unos 80 esqueletos que datan del siglo I al IV de la era.
Varias pistas permiten pensar a los científicos que se trata de antiguos gladiadores, los luchadores profesionales que se enfrentaban contra las fieras para divertir a los romanos.
La mayoría de los huesos pertenecen a hombres de constitución sólida y estatura superior a la media. Muchos de ellos fueron decapitados.
HALLAZGO. "Los cráneos se encontraron literalmente en otra parte de la tumba, no en la parte superior de los hombros. Pudimos ver que las calaveras habían sido cortadas con algún tipo de arma pesada, una espada o un hacha.
No obstante, ellos fueron enterrados con un cierto grado de cuidado. No hay fosas en masa. La mayoría están enterrados de forma individual", señaló Kurt Hunter-Mann, oficial de campo del "York Archaeological Trust", y jefe de la investigación,
Uno de los esqueletos lleva señales de mordiscos. "Una de las pistas más importantes es una gran marca de mordedura de carnívoro, probablemente infligida por un león, un tigre o un oso, una herida sufrida sin duda en el marco de un circo", estimó Kurt Hunter-Mann, especialista en la dirección del equipo de arqueólogos.
Además, el estudio de varios esqueletos reveló que algunos hombres tenían un brazo más gordo que el otro, un caso frecuente —incluso en la actualidad— entre los combatientes que a menudo manejan un arma pesada desde que ingresan en la adolescencia.
La tumba más impresionante hallada fue la de un hombre alto, de 18 a 23 años, enterrado en el siglo III después de Cristo, que fue decapitado con una espada. 14 esqueletos fueron enterrados con ofrendas funerarias en su paso hacia el otro mundo./LR
Los expertos de la Fundación Arqueológica York descubrieron durante unas excavaciones unos 80 esqueletos que datan del siglo I al IV de la era.
Varias pistas permiten pensar a los científicos que se trata de antiguos gladiadores, los luchadores profesionales que se enfrentaban contra las fieras para divertir a los romanos.
La mayoría de los huesos pertenecen a hombres de constitución sólida y estatura superior a la media. Muchos de ellos fueron decapitados.
HALLAZGO. "Los cráneos se encontraron literalmente en otra parte de la tumba, no en la parte superior de los hombros. Pudimos ver que las calaveras habían sido cortadas con algún tipo de arma pesada, una espada o un hacha.
No obstante, ellos fueron enterrados con un cierto grado de cuidado. No hay fosas en masa. La mayoría están enterrados de forma individual", señaló Kurt Hunter-Mann, oficial de campo del "York Archaeological Trust", y jefe de la investigación,
Uno de los esqueletos lleva señales de mordiscos. "Una de las pistas más importantes es una gran marca de mordedura de carnívoro, probablemente infligida por un león, un tigre o un oso, una herida sufrida sin duda en el marco de un circo", estimó Kurt Hunter-Mann, especialista en la dirección del equipo de arqueólogos.
Además, el estudio de varios esqueletos reveló que algunos hombres tenían un brazo más gordo que el otro, un caso frecuente —incluso en la actualidad— entre los combatientes que a menudo manejan un arma pesada desde que ingresan en la adolescencia.
La tumba más impresionante hallada fue la de un hombre alto, de 18 a 23 años, enterrado en el siglo III después de Cristo, que fue decapitado con una espada. 14 esqueletos fueron enterrados con ofrendas funerarias en su paso hacia el otro mundo./LR
