Benedicto XVI se despidió ayer de Chipre con un llamamiento a la comunidad internacional para que intervenga de "manera urgente y concertada" para resolver la situación en Oriente Medio, especialmente en Tierra Santa, antes de que los conflictos lleven a "un mayor derramamiento de sangre". El Vaticano se pronunció en momentos del conflicto por el ataque israelí contra la “Flotilla de la Libertad” que llevaba ayuda humanitaria a Gaza.

El Papa considera que "la ocupación israelí" de los Territorios Palestinos es "una injusticia política impuesta a los palestinos", que las relaciones judío-cristianas se resienten por ese conflicto y que las relaciones con el islam son difíciles debido a que los musulmanes no distinguen entre religión y política. / EFE