El gobierno de Evo Morales bajó casi en un 40 por ciento el volumen anual de coca destruida en Bolivia frente a los resultados de sus antecesores, pero duplicó la confiscación de la cocaína y disparó de forma exponencial el decomiso de marihuana, según un informe oficial.

Según datos del Viceministerio de Defensa Social, que depende del Ministerio de Gobierno y está a cargo de la lucha contra el narcotráfico, en la primera gestión de Morales (2006-2009) se destruyó un promedio anual de casi 5.800 hectáreas de hoja de coca, frente a la media de 9.000 hectáreas anuales del período 2002-2005.

El gobernante aún es el máximo dirigente de los sindicatos de productores de coca del Chapare y tiene la intención de aumentar la superficie de los cultivos legales de 12.000 a 20.000 hectáreas, para impulsar planes de industrialización de la planta.
Según los últimos informes sobre la coca difundidos por Naciones Unidas y EEUU, en el país existen entre 30.000 y 32.000 hectáreas de plantaciones. El reporte del Viceministerio de Defensa Social también destaca que durante los gobiernos que precedieron a Morales, 40 personas murieron y 550 resultaron heridas por la represión y la violación de los derechos de los cocaleros.
En tanto que en lo que va de la gestión del actual gobernante, murieron tres cocaleros en choques con las fuerzas de seguridad./LR