Autoridades militares de Israel confirmaron hoy que el satélite espía Ofek 9 comenzó a trasmitir información de inteligencia sobre Irán, en medio de una creciente controversia por otros temas ligados al conflicto con los palestinos.

El moderno artefacto fue puesto en órbita el martes en la noche desde la base aérea de Palmahim, en la costa del Mediterráneo, mediante un cohete fabricado por la industria aeroespacial israelí similar al que se usó para lanzar el satélite Ofek 7 en 2007. 

Círculos castrenses indicaron que Israel fortaleció su base de operaciones en el espacio con el lanzamiento exitoso del aparato para recabar datos sobre los supuestos planes iraníes de hacerse con el arma atómica.

Según las fuentes, el Ofek 9 -que se unió a otros cinco satélites espías ya operativos- le aportará a las fuerzas militares sionistas "capacidades operacionales sin precedentes y un alcance más amplio".

Añadieron que el artefacto está hecho específicamente para largas distancias, incluidas las instalaciones nucleares de la República Islámica de Irán.

Pero mientras el ministro de Defensa, Ehud Barak, elogió desde Estados Unidos el lanzamiento como un hecho que da a Israel tecnología estratégica, sus críticas a un plan de demolición de 22 casas en Jerusalén Este desató el rechazo de sectores extremistas judíos.

Barak, quien intentó en la ONU y en Estados Unidos aplacar las críticas a la matanza por militares israelíes de nueve pacifistas que viajaban en una flotilla humanitaria para Gaza, calificó los derribos de "inoportunos y falta de sentido común".

Sin embargo, el alcalde de Jerusalén, Nit Barkat, defendió la demolición de viviendas en el barrio de Silwan para ejecutar un proyecto del parque Jardín del Rey, lo que los palestinos denuncian como maniobra para robarle territorio y ampliar colonias judías.

La política de Tel Aviv alentó a colonos radicales de Jerusalén Este, que amenazaron este miércoles con desalojar por la fuerza a cuatro familias palestinas a las que acusan de vivir en una propiedad que aseguran pertenecen a los judíos en el conflictivo vecindario.

Los habitantes judíos en Silwan dijeron que contratarán seguridad privada para acelerar los desahucios de las 40 personas, si no abandonan pacíficamente sus propiedades antes del 4 de julio.

Asimismo, se conoció que el tribunal del distrito de Jerusalén formuló cargos por intento de asesinato contra tres residentes árabes de la ciudad santa que fueron detenidos por presuntamente intentar asesinar a guardias de seguridad israelíes.

La corte sostuvo que dos hermanos y otro hombre dispararon contra los uniformados mientras custodiaban a residentes judíos en Beit Yehonatan, un asentamiento de Silwan, y esgrimió razones de seguridad para ordenar que queden en prisión hasta el juicio./ERBOL