Las autoridades de Florida informaron de que fragmentos de chapapote (alquitrán) continuarán llegando en las próximas 72 horas a las playas del noroeste del estado, donde trabajan ya centenares de voluntarios en las tareas de limpieza. A veces arrodillados, a veces en cuatro patas, los limpiadores en el sector de Pensacola levantan con palas las minúsculas bolitas de crudo expandidas sobre la arena blanca, mientras los bañistas toman el sol.
Las últimas proyecciones de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EEUU indican que la costa del Panhandle, como se conoce el extremo noroccidental de Florida, puede recibir pasta de crudo procedentes del pozo del Golfo de México del que fluye petróleo después de que a fines de abril se registrara una explosión que hizo colapsar una plataforma.
La petrolera British Petroleum (BP) bombea 1,75 millones de litros diarios de crudo de la campana sobre el pozo averiado en el golfo de México, dijo ayer la Casa Blanca, que advirtió que los efectos del derrame se sentirán “durante años”. /LR
