Santa Cruz, 29 octubre (AN-YPFB).- Las actividades en la construcción del Nuevo Cruce de Río Grande (gasoducto alterno al Brasil de 5.6 kilómetros) se ejecutan en sujeción estricta a un Plan de Manejo Ambiental Específico (PMAE) que busca preservar los ecosistemas y la naturaleza, según un informe de Gas Trans Boliviano (GTB), subsidiaria de la estatal petrolera.
“El PMAE establece las características medioambientales y sociales actualmente existentes en el sitio de la construcción y operación del NCRG. Sobre esta base, se han detallado las medidas de prevención, mitigación y restauración necesarias para las actividades a desarrollarse en las diversas fases de implementación del mencionado proyecto”, se lee en un informe de la empresa afiliada a YPFB Corporación.
En este contexto, las medidas ambientales de prevención y mitigación del Nuevo Cruce de Río Grande, también se desarrollan bajo el cumplimiento de la legislación ambiental vigente: Ley 1333 y sus reglamentos.
GTB construye en Río Grande, inicio del gasoducto a Brasil, una línea regular en la superficie de 2,9 kilómetros de ducto alterno. Adicionalmente, en ese mismo punto el nuevo cruce de 2,7 kilómetros de 32 pulgadas que atraviesa por debajo del río (el actual es de 1.5 kilómetros). Esto con el fin de evitar interrupciones en el envío de gas y preservar el medio ambiente.
La zona es considerada como la más crítica por el caudal de agua que pasa por el lugar sobre todo en épocas de lluvias. En la obra que hasta septiembre registraba un avance superior al 50 por ciento, se invirtió 17,12 millones de dólares y hasta el 2011 prevé alcanzar 30 millones de dólares.
LAS OBRAS
En la construcción de la línea regular se realizan los siguientes trabajos: transporte de tubería, apertura de zanjas, doblado y soldadura, ensayos no destructivos, tapado de zanja, pruebas hidrostáticas y otras.
Los volúmenes de los residuos de la perforación se secan por evaporación de la fase líquida remanente mediante su extensión sobre una membrana impermeable. “Quedan almacenados temporalmente en la fosa de lodo hasta contar con las condiciones adecuadas para su desecación”.
“Se utiliza la técnica de landspreadingpara realizar una mezcla con los suelos en las áreas auxiliares o zonas pre-intervenidas en los alrededores de área de perforación verificando previamente que los lodos no tengan concentraciones excedentes de sales, acidez y/o residuos de derivados de hidrocarburos.Previo análisis, los recortes pueden ser utilizados, mezclándolos con suelos agrícolas”, señala GTB.
En los tres campamentos que se instalaron en la zona: dos en el lado oeste (campamento Río Grande y Marayaú) y uno en el lado este (campamento San Joaquín), se realizan rutinariamente y se hace seguimiento a las siguientes actividades: gestión de residuos sólidos, gestión de aguas grises y negras, gestión de agua de consumo, almacenamiento de combustible, coordinación con vecinos y otros (área de generadores y parqueos).
GESTIÓN DE SALUD Y SEGURIDAD
La ejecución del proyecto del Nuevo Cruce de Río Grande se desarrolla en cumplimiento a la Ley General de Higiene, Seguridad Ocupacional y Bienestar en la implementación de campamentos.
“Además se hace el seguimiento a la documentación del personal activo del proyecto según ley (seguros y otros), todas las actividades se realizan con Permisos de Trabajo (PT) y análisis de riesgo específico, charlas de seguridad diarias, el proyecto se gestiona bajo la norma OHSAS 18.001 (referida a salud y seguridad en el trabajo), cuenta permanentemente con supervisores en cada actividad para verificar las medidas preventivas de cada actividad”, señala la subsidiaria de la estatal petrolera.
