La Paz, 30 Oct (Erbol).- Para que Bolivia pueda impulsar su industria petroquímica y mantenerse como uno de los países más importantes del cono sur en reservas de gas hasta el 2020, deberá explorar al menos 65 pozos; si a eso añade sus planes de explotación del Mutún, necesitará abrir 69 nuevas exploraciones; y si desea impulsar otras industrias, 74.
Así lo explicó el experto en hidrocarburos Carlos Miranda, en el Seminario sobre la Estrategia Boliviana de Hidrocarburos que se llevó a cabo este viernes. El evento fue convocado por los diputados del Movimiento Sin Miedo (MSM) y contó además con la participación de los especialistas Hugo Del Granado y Juan Carlos Guzmán.
Miranda, uno de los estudiosos en temas gasíferos más reconocidos en nuestro medio, señaló que Bolivia –si desea desarrollar la industria petroquímica-, por su condición mediterránea, la lejanía a las costas marítimas y el reducido mercado interno, requiere disponibilidad de gas natural seco en cantidades importantes a precios competitivos y por plazos superiores a los 20 años.
Un informe preliminar reciente sobre la cantidad de reservas probadas de gas que tiene Bolivia, emitido por la empresa Ryder Scott (contratada en 2009 por el Estado boliviano para certificar las reservas), indica que el país cuenta con 8,9 trillones de pies cúbicos (TCF, por su sigla en inglés) de reservas probadas de gas, en contradicción con anteriores certificaciones que apuntaban que existían incluso a 24,6 TCF.
En opinión de Miranda, Bolivia además necesita la logística necesaria para acceder a mercados y transportar altos tonelajes de producción –etanol, propano, fertilizantes, etc.- y distribuirlos; para ello, dijo Miranda, es imprescindible que nuestras plantas petroquímicas estén ubicadas estratégicamente en lugares que viabilicen el transporte de materia prima en volúmenes necesarios, a los mejores precios y por mucho tiempo.
Por tanto, aseveró, “el plan de instalar una planta en el Chapare es comercialmente desfavorable; esa planta debería estar en Puerto Suárez, porque Brasil es uno de los mercados más convenientes”.
Durante su intervención ante un auditorio de al menos 60 personas, entre profesionales, representantes de instituciones y organizaciones y ciudadanos interesados en la temática, el especialista manifestó que los bolivianos no deberíamos caer en un falso análisis entre la exportación y la industrialización, “puesto que ambas posibilidades no son excluyentes”.
El país, según Miranda, debe impulsar los trabajos de exploración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con la inversión de capitales extranjeros, ya que hacerlo solos “sería asumir demasiados riesgos”. De acuerdo a los planes del Gobierno, está prevista la excavación de 10 nuevos pozos en los próximos siete años.
El ingeniero en petroquímica añadió que a la falta de inversión para exploración se suma la alta demanda interna de diesel que hay en Bolivia, por tanto, “en los próximos 10 años el país debe lograr probar nuevas reservas mayores a 10 TCF, de otro modo están en riesgo no sólo la industrialización, sino también el abastecimiento energético y los ingresos fiscales a partir del 2020”, finalizó.
Los diputados del MSM, Fabián Yaksic y Marcela Revollo, aún esperan una respuesta a su petición de informe oral al Ministro de Hidrocarburos y Energía, Fernando Vincenti –quien también fue invitado al seminario de este viernes- sobre la cantidad exacta de TCF probados de gas que posee el país.
Así lo explicó el experto en hidrocarburos Carlos Miranda, en el Seminario sobre la Estrategia Boliviana de Hidrocarburos que se llevó a cabo este viernes. El evento fue convocado por los diputados del Movimiento Sin Miedo (MSM) y contó además con la participación de los especialistas Hugo Del Granado y Juan Carlos Guzmán.
Miranda, uno de los estudiosos en temas gasíferos más reconocidos en nuestro medio, señaló que Bolivia –si desea desarrollar la industria petroquímica-, por su condición mediterránea, la lejanía a las costas marítimas y el reducido mercado interno, requiere disponibilidad de gas natural seco en cantidades importantes a precios competitivos y por plazos superiores a los 20 años.
Un informe preliminar reciente sobre la cantidad de reservas probadas de gas que tiene Bolivia, emitido por la empresa Ryder Scott (contratada en 2009 por el Estado boliviano para certificar las reservas), indica que el país cuenta con 8,9 trillones de pies cúbicos (TCF, por su sigla en inglés) de reservas probadas de gas, en contradicción con anteriores certificaciones que apuntaban que existían incluso a 24,6 TCF.
En opinión de Miranda, Bolivia además necesita la logística necesaria para acceder a mercados y transportar altos tonelajes de producción –etanol, propano, fertilizantes, etc.- y distribuirlos; para ello, dijo Miranda, es imprescindible que nuestras plantas petroquímicas estén ubicadas estratégicamente en lugares que viabilicen el transporte de materia prima en volúmenes necesarios, a los mejores precios y por mucho tiempo.
Por tanto, aseveró, “el plan de instalar una planta en el Chapare es comercialmente desfavorable; esa planta debería estar en Puerto Suárez, porque Brasil es uno de los mercados más convenientes”.
Durante su intervención ante un auditorio de al menos 60 personas, entre profesionales, representantes de instituciones y organizaciones y ciudadanos interesados en la temática, el especialista manifestó que los bolivianos no deberíamos caer en un falso análisis entre la exportación y la industrialización, “puesto que ambas posibilidades no son excluyentes”.
El país, según Miranda, debe impulsar los trabajos de exploración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) con la inversión de capitales extranjeros, ya que hacerlo solos “sería asumir demasiados riesgos”. De acuerdo a los planes del Gobierno, está prevista la excavación de 10 nuevos pozos en los próximos siete años.
El ingeniero en petroquímica añadió que a la falta de inversión para exploración se suma la alta demanda interna de diesel que hay en Bolivia, por tanto, “en los próximos 10 años el país debe lograr probar nuevas reservas mayores a 10 TCF, de otro modo están en riesgo no sólo la industrialización, sino también el abastecimiento energético y los ingresos fiscales a partir del 2020”, finalizó.
Los diputados del MSM, Fabián Yaksic y Marcela Revollo, aún esperan una respuesta a su petición de informe oral al Ministro de Hidrocarburos y Energía, Fernando Vincenti –quien también fue invitado al seminario de este viernes- sobre la cantidad exacta de TCF probados de gas que posee el país.
