(Opinión).- El ex hombre fuerte del MAS, Santos Ramírez, dijo que su mayor error fue haberse alejado de la Cámara de Senadores, cuando se constituyó en uno de los “hombres fuertes” del MAS ocupó la presidencia de ese órgano legislativo entre los años 2006 - 2008 y abandonó su mandato para asumir como presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.
“Creo que fue una excelente experiencia en la política, personalmente he cometido un tremendo error de salir del Senado y sabe el presidente (Evo Morales), saben los dirigentes, sabe el movimiento social que nunca quise separarme del mandato del Senado”, dijo.
Ramírez hizo esas declaraciones luego de asistir a la audiencia de lectura de acusaciones en su contra y de otros 11 imputados en el caso del contrato entre YPFB y la empresa Catler Uniservice. En los próximos días el ex titular de la estatal petrolera presentará sus pruebas de descargo.
El caso Catler Uniservice data de enero de 2009, cuando un banda de atracadores asesinó al empresario Jorge O’Connor D’Arlach para llevarse 450.000 dólares, este crimen destapó una red de corrupción en YPFB, que involucraba a Santos Ramírez.
Tras estos acontencimientos la estatal petrolera realizó acciones jurídicas y económicas, a raíz de la suscripción del contrato para la adquisición de una planta de separación de licuables en Río Grande, pues se abrió una carta de crédito de 45 millones de dólares en el Banco Unión.
Ramírez dio la orden de pago a favor de la empresa Gulsby por 13.208.750 dólares y a Uniservice 3.300.000 dólares. Hoy, la estatal petrolera espera un resarcimiento por un monto de 16.508.750 dólares.
