La Paz, (ABI).- Bolivia cuenta con suficientes reservas de litio para abastecer la demanda mundial los próximos 5.300 años, manifestó el domingo el gerente nacional de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), Luis Alberto Echazú.
Dijo que las reservas estimadas de litio en el salar de Uyuni alcanzan a por lo menos 100 millones de toneladas albergadas en la meseta de Uyuni, en el departamento de Potosí.
"Eso significa que se puede producir 530 millones de carbonato de litio, por lo que si introducimos cada año 100.000 toneladas en el mercado mundial, que es el consumo actual, fácilmente abastecemos la demanda mundial por miles de años", aseveró.
Agregó que en el caso del cloruro de potasio se prevé la producción de 700.000 toneladas al año suficientes para satisfacer la demanda mundial en los próximos 1.800 años y más de 5.000 años la de carbonato de litio.
Dijo que el Estado garantizará las suficientes inversiones para el desarrollo industrial del litio en los próximos años.
El presidente Evo Morales manifestó que el Estado ya ha garantizado la inversión de por lo menos 902 millones de dólares para el coste de las tres etapas de industrialización del litio a partir del próximo año.
Echazú señaló que el próximo año el proceso ya tendrá un financiamiento de 128 millones de dólares.
"Son tres fases, la primera es para la producción de 40 toneladas de carbonato de litio y 12.000 toneladas de cloruro de potasio al mes a partir de mediados del próximo año", afirmó.
Aclaró que el cloruro de potasio es uno de los productos de mayor demanda mundial porque se utiliza en fertilizantes y otros.
Señaló que el proceso establece que inicialmente se producirá la sal de potasio y unos cuatro meses después el carbonato de litio, lo que requiere de una inversión de 17 millones de dólares, de los cuales ya se desembolsó más de la mitad en una serie de obras civiles, servicios, laboratorios, piscinas y pozos.
En esta primera fase se incluye la instalación de una planta separadora de las salmueras en el propio salar, mientras que los reactores y espesadores serán fabricados en Pulacayo, Potosí. Informó que otros equipos que requiere la marcha del proyecto son también construidos en talleres de La Paz y de Oruro.
"La planta separadora va a comenzar la producción industrial en pequeña cantidad para el carbonato de litio y semi industrial para el cloruro de potasio desde el próximo año, a partir de marzo o abril", indicó Echazú.
Subrayó que el proceso de evaporación de la salmuera enriquecida comenzará pronto, una vez que las piscinas que serán utilizadas para el efecto están en la fase de revestimiento.
Agregó que la segunda fase se inicia igualmente el próximo año y concluirá a fines de 2013 con la producción de cloruro de potasio en forma industrial y de carbonato de litio a fines de 2014.
"Esta segunda fase requerirá de un desembolso de 485 millones de dólares en cuatro años", dijo.
Echazú, quien es un ingeniero metalúrgico, puntualizó que la tercera fase es plenamente industrial con la producción de productos de alto valor agregado como la fabricación de baterías de litio.
Si bien el Estado tiene la capacidad de financiar todo el proceso industrial no ha descartado acuerdos con socios, siempre que contribuyan con inversiones y con tecnología de punta y que reconozcan que el Estado es dueño del litio.
"Esperamos socios para la tecnología. El presidente ha suscrito una Carta de Entendimiento con Irán, similar al de Corea, para contar con la tecnología de punta que requiere el proyecto de industrialización del litio con la instalación de una planta de baterías en el país", dijo.
Dijo que la tercera fase del proyecto de industrialización del litio requerirá de inversiones de 400 millones de dólares. "Es un proyecto histórico para Bolivia porque impulsará con mayor vigor el desarrollo", destacó.
Sobre el retorno que recibirá Bolivia por la industrialización del litio, expresó que por las ventas brutas de cloruro de potasio y carbonato de litio llegará a 375 millones de dólares anuales, es decir que en tres años se recuperará la inversión total.
Explicó que la tonelada de carbonato de litio está cotizada en el mercado internacional a 5.000 dólares y de cloruro de potasio a 320 dólares aunque son montos variables con tendencia a subir. "En una década los precios subieron aproximadamente en un 400 por ciento", anotó.
"Si colocamos en el mercado cada año solamente 30.000 toneladas de carbonato de litio y 700.000 de cloruro de potasio tendremos un retorno de 375 millones de dólares", recalcó.
Manifestó que en la etapa piloto, Bolivia producirá 480 toneladas de carbonato de litio y 12.000 de cloruro de potasio desde mediados de 2011 que reportarán 6,2 millones de dólares.
Señaló que la demanda del litio industrializado va a subir entre los años 2014 y 2015 de parte de las grandes empresas automotrices.
"Después del año 2015 cuando haya madurado la tecnología de producción de vehículos híbridos y eléctricos en Asia, Europa y Estados Unidos, el precio y la demanda será mayor lo que obligará a Bolivia a ampliar la planta de producción", enfatizó el gerente de Recursos Evaporíticos de la COMIBOL.
Sobre el interés de empresas y países para participar del proyecto como socios del Estado, dijo que varias presentaron propuestas, la mayoría de ellas centradas en el proceso de extracción del litio y no en el de industrialización.
El presidente ha manifestado que Bolivia está interesada en inversiones con dinero o conocimiento (Know how) en la fase de industrialización al recalcar que de ningún modo se permitirá que trasnacionales tomen el control de los recursos evaporíticos del salar de Uyuni.
Sin embargo aclaró que para esa tercera fase la posibilidad de lograr acuerdos con inversionistas está abierta.
Echazú manifestó que la Carta de Entendimiento con Irán sobre el litio no impide a otras empresas que planteen emprendimientos para la fabricación de baterías de litio y otros productos de mayor valor agregado, siempre que el Estado boliviano tenga el control del salar y sea socio mayoritario.
Según los analistas, Bolivia podría exportar litio industrializado los próximos años a industrias de Japón, China y Corea del Sur y cloruro de potasio a Brasil y Venezuela.
Se estima que la industrialización del litio podría dejar en las arcas del Estado unos 1.463 millones de dólares cada año, una vez que sea completado el proceso y se incremente la producción de 30.000 a 100.000 toneladas anuales.
El informe de Industrialización de los Recursos Evaporíticos subraya que en la última fase la planta industrial estará en capacidad de producir seis tipos de baterías de litio: Las de relojes, cilíndricas, celadas, para teléfonos móviles, computadoras portátiles y vehículos.
Dijo que las reservas estimadas de litio en el salar de Uyuni alcanzan a por lo menos 100 millones de toneladas albergadas en la meseta de Uyuni, en el departamento de Potosí.
"Eso significa que se puede producir 530 millones de carbonato de litio, por lo que si introducimos cada año 100.000 toneladas en el mercado mundial, que es el consumo actual, fácilmente abastecemos la demanda mundial por miles de años", aseveró.
Agregó que en el caso del cloruro de potasio se prevé la producción de 700.000 toneladas al año suficientes para satisfacer la demanda mundial en los próximos 1.800 años y más de 5.000 años la de carbonato de litio.
Dijo que el Estado garantizará las suficientes inversiones para el desarrollo industrial del litio en los próximos años.
El presidente Evo Morales manifestó que el Estado ya ha garantizado la inversión de por lo menos 902 millones de dólares para el coste de las tres etapas de industrialización del litio a partir del próximo año.
Echazú señaló que el próximo año el proceso ya tendrá un financiamiento de 128 millones de dólares.
"Son tres fases, la primera es para la producción de 40 toneladas de carbonato de litio y 12.000 toneladas de cloruro de potasio al mes a partir de mediados del próximo año", afirmó.
Aclaró que el cloruro de potasio es uno de los productos de mayor demanda mundial porque se utiliza en fertilizantes y otros.
Señaló que el proceso establece que inicialmente se producirá la sal de potasio y unos cuatro meses después el carbonato de litio, lo que requiere de una inversión de 17 millones de dólares, de los cuales ya se desembolsó más de la mitad en una serie de obras civiles, servicios, laboratorios, piscinas y pozos.
En esta primera fase se incluye la instalación de una planta separadora de las salmueras en el propio salar, mientras que los reactores y espesadores serán fabricados en Pulacayo, Potosí. Informó que otros equipos que requiere la marcha del proyecto son también construidos en talleres de La Paz y de Oruro.
"La planta separadora va a comenzar la producción industrial en pequeña cantidad para el carbonato de litio y semi industrial para el cloruro de potasio desde el próximo año, a partir de marzo o abril", indicó Echazú.
Subrayó que el proceso de evaporación de la salmuera enriquecida comenzará pronto, una vez que las piscinas que serán utilizadas para el efecto están en la fase de revestimiento.
Agregó que la segunda fase se inicia igualmente el próximo año y concluirá a fines de 2013 con la producción de cloruro de potasio en forma industrial y de carbonato de litio a fines de 2014.
"Esta segunda fase requerirá de un desembolso de 485 millones de dólares en cuatro años", dijo.
Echazú, quien es un ingeniero metalúrgico, puntualizó que la tercera fase es plenamente industrial con la producción de productos de alto valor agregado como la fabricación de baterías de litio.
Si bien el Estado tiene la capacidad de financiar todo el proceso industrial no ha descartado acuerdos con socios, siempre que contribuyan con inversiones y con tecnología de punta y que reconozcan que el Estado es dueño del litio.
"Esperamos socios para la tecnología. El presidente ha suscrito una Carta de Entendimiento con Irán, similar al de Corea, para contar con la tecnología de punta que requiere el proyecto de industrialización del litio con la instalación de una planta de baterías en el país", dijo.
Dijo que la tercera fase del proyecto de industrialización del litio requerirá de inversiones de 400 millones de dólares. "Es un proyecto histórico para Bolivia porque impulsará con mayor vigor el desarrollo", destacó.
Sobre el retorno que recibirá Bolivia por la industrialización del litio, expresó que por las ventas brutas de cloruro de potasio y carbonato de litio llegará a 375 millones de dólares anuales, es decir que en tres años se recuperará la inversión total.
Explicó que la tonelada de carbonato de litio está cotizada en el mercado internacional a 5.000 dólares y de cloruro de potasio a 320 dólares aunque son montos variables con tendencia a subir. "En una década los precios subieron aproximadamente en un 400 por ciento", anotó.
"Si colocamos en el mercado cada año solamente 30.000 toneladas de carbonato de litio y 700.000 de cloruro de potasio tendremos un retorno de 375 millones de dólares", recalcó.
Manifestó que en la etapa piloto, Bolivia producirá 480 toneladas de carbonato de litio y 12.000 de cloruro de potasio desde mediados de 2011 que reportarán 6,2 millones de dólares.
Señaló que la demanda del litio industrializado va a subir entre los años 2014 y 2015 de parte de las grandes empresas automotrices.
"Después del año 2015 cuando haya madurado la tecnología de producción de vehículos híbridos y eléctricos en Asia, Europa y Estados Unidos, el precio y la demanda será mayor lo que obligará a Bolivia a ampliar la planta de producción", enfatizó el gerente de Recursos Evaporíticos de la COMIBOL.
Sobre el interés de empresas y países para participar del proyecto como socios del Estado, dijo que varias presentaron propuestas, la mayoría de ellas centradas en el proceso de extracción del litio y no en el de industrialización.
El presidente ha manifestado que Bolivia está interesada en inversiones con dinero o conocimiento (Know how) en la fase de industrialización al recalcar que de ningún modo se permitirá que trasnacionales tomen el control de los recursos evaporíticos del salar de Uyuni.
Sin embargo aclaró que para esa tercera fase la posibilidad de lograr acuerdos con inversionistas está abierta.
Echazú manifestó que la Carta de Entendimiento con Irán sobre el litio no impide a otras empresas que planteen emprendimientos para la fabricación de baterías de litio y otros productos de mayor valor agregado, siempre que el Estado boliviano tenga el control del salar y sea socio mayoritario.
Según los analistas, Bolivia podría exportar litio industrializado los próximos años a industrias de Japón, China y Corea del Sur y cloruro de potasio a Brasil y Venezuela.
Se estima que la industrialización del litio podría dejar en las arcas del Estado unos 1.463 millones de dólares cada año, una vez que sea completado el proceso y se incremente la producción de 30.000 a 100.000 toneladas anuales.
El informe de Industrialización de los Recursos Evaporíticos subraya que en la última fase la planta industrial estará en capacidad de producir seis tipos de baterías de litio: Las de relojes, cilíndricas, celadas, para teléfonos móviles, computadoras portátiles y vehículos.
