El II Foro Internacional del Gas (Figas 2010), que congregó a representantes de las empresas petroleras privadas y especialistas del aparato estatal, planteó impulsar el sector con el respaldo económico de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y la liquidez del sistema financiero.
Así lo señala una de las conclusiones más importantes del evento realizado entre el 17 y el 19 de noviembre en la ciudad de Tarija, que abrió el debate sobre los nuevos escenarios del negocio energético.
El documento, que sintetiza las posturas expresadas en la cita, señala que es posible movilizar el sector petrolero boliviano con el aporte del Estado con seis mil millones de dólares de las RIN, que superan los nueve mil millones de dólares, además de los cuatro mil millones que ofreció la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) para invertir en proyectos estatales de industrialización del litio e hidrocarburos.
“En suma, con esos 10.000 millones de dólares, Bolivia podrá asociarse con capitales externos para hacer un programa intensivo de exploración, producción e industrialización en un marco legal apropiado”, señala el documento de la Figas 2010.
Para esto se requiere, obviamente, una nueva Ley de Hidrocarburos y un ambiente de estabilidad democrática que garantice la inversión externa, precisa el documento.
De acuerdo con el informe de conclusiones emitido por la Figas 2010, los contratos con Argentina, Brasil, la industrialización junto con la puesta en marcha del proyecto siderúrgico Mutún y el mercado interno estarán garantizados, siempre y cuando haya inversión en exploración para motivar la producción.
Por ello se insiste en que el Estado se asocie con capitales externos para que se financien los procesos de exploración, producción e industrialización del gas natural y así posicionar nuevamente a Bolivia como centro de distribución de energía.
INDUSTRIALIZACIÓN
En las ponencias de la Figas 2010 quedó al descubierto que, desde el año 2003, está descuidada la potencialidad de generar industrias de valor agregado del gas como: electricidad con plantas termoeléctricas, diésel sintético a partir del gas (GTL), nuevos energéticos como el dimethil éter, sustituto del Gas Licuado de Petróleo (GLP). Al igual que una marcada carencia para generar industrias a partir del gas natural como: urea, metanol, fertilizantes, petroquímica de segunda generación para plásticos, solventes, pinturas y otros.
Además, considera fundamental para el país seguir en el camino de la “gasificación”, por ejemplo con la conversión del transporte público y de carga a GNV, a fin de eliminar subsidios a los combustibles líquidos y GLP que, a diferencia del gas natural, tienen producción deficitaria en el país.
“Es importante notar que los fondos destinados al subsidio de combustibles son capaces de pagar la conversión de vehículos y uso masificado del gas en industrias, en el corto plazo, generando ahorros muy significativos para el Estado”, agrega el documento./CAMBIO
