El Día.- Las actividades en la construcción del Nuevo Cruce de Río Grande (gasoducto alterno al Brasil de 5,6 kilómetros) se realiza en función a un Plan de Manejo Ambiental Específico (PMAE). Este plan consiste en la preservación del medio ambiente, según un informe de Gas Trans Boliviano (GTB), subsidiaria de la estatal petrolera.

De acuerdo al informe de GTB, las medidas ambientales de prevención y mitigación del Nuevo Cruce de Río Grande, también se desarrollan bajo el cumplimiento de la Ley 1333 y sus reglamentos.
GTB construye en Río Grande, el inicio del gasoducto a Brasil, una línea regular en la superficie de 2,9 kilómetros de ducto alterno. Adicionalmente, en ese mismo punto el nuevo cruce de 2,7 kilómetros de 32 pulgadas que atraviesa por debajo del río. Esto con el fin de evitar interrupciones en el envío de gas y preservar el medio ambiente.
La zona es considerada como la más crítica por el caudal de agua que pasa por el lugar sobre todo en épocas de lluvias. En la obra que hasta septiembre tenía un avance superior al 50 por ciento, se invertirá 17,12 millones de dólares y hasta el 2011 llegará a 30 millones de dólares.