Buenos Aires (La Republica-Co).-  El auge en la demanda de gas natural licuado en Sudamérica está convirtiendo a la región en un mercado clave fuera de temporada, cuyas importaciones alcanzarían un récord en el 2011. Colombia considera importar.


La demanda de los principales importadores de GNL decae en el verano boreal, pero el acelerado crecimiento económico en Argentina, Brasil y Chile lleva a la región a absorber cada vez más cargamentos del combustible fuera de temporada.

Las importaciones de GNL alcanzaron un récord histórico este año y, con más terminales planeadas, continuarían en alza, algo que ayudará a equilibrar un mercado de GNL global con exceso de oferta.

La oferta de gas natural de la región no parece preparada para cumplir con la creciente demanda de importación.

Perú está empezando a exportar GNL, pero Bolivia, el principal exportador de gas natural de Sudamérica, sufrió una fuerte caída en la inversión extranjera desde que el Gobierno nacionalizó el sector de energía y desde entonces el país falló en incrementar la producción y exportación.

"Las importaciones de GNL van a incrementarse porque se necesita satisfacer una creciente demanda interna en la medida en que Bolivia no pueda satisfacer esa necesidad", dijo el analista de energía Bernardo Prado, quien dirige el grupo de investigación HidrocarburosBolivia.

Argentina importaría unos 14 cargamentos este año, frente los siete del 2009, y la estatal energética Enarsa ha estado tratando de asegurarse la provisión de noviembre hasta abril, extendiendo la temporada de importaciones a una operación anual, no sólo en los meses de invierno.

En momentos en que el país se encamina hacia las elecciones presidenciales de octubre del 2011, el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández buscará evitar nuevos recortes de energía a la industria, algo que sucedió en los últimos años.

"Las elecciones serán una consideración importante (...) Tienen que planear con antelación y asegurarse más GNL para cubrirse ante ese caso", dijo Juliette Kerr, una analista de IHS Global Insight.

Pero el fuerte crecimiento de la región, impulsado por los altos precios de las materias primas y la alta actividad industrial, es visto como el principal factor que empuja las importaciones de GNL.

Brasil importó aproximadamente 18.000 millones de pies cúbicos de GNL en agosto, la medición mensual más alta, debido a bajas reservas de energía hidroeléctrica.

Chile, que empezó a importar GNL en el 2009, también está recibiendo más cargamentos este año y se estima que la demanda para este combustible será más alta en el 2011 por la previsión de crecimiento económico del 6 por ciento.

Más terminales planeadas

Sudamérica tiene cinco terminales de importación de GNL -dos en Chile, dos en Brasil y una en Argentina-, pero están planeadas más plantas que le permitirán a la región aumentar su capacidad de importación de GNL en un 40 por ciento.

Argentina duplicará su capacidad de importación de GNL con una nueva terminal el año próximo, en momentos en que la producción doméstica de gas declina y la demanda crece, mediante un contrato entre Excelerate Energy y la proveedora de energía estatal Enarsa.

Brasil también dijo que planea construir más terminales, y Uruguay está buscando construir una planta de GNL que también proveería el combustible a la vecina Argentina.

La compañía de energía estatal de Chile ENAP está construyendo una pequeña planta doméstica para proveer a Bío Bío, la principal refinería del país, y Colombia está considerando comenzar importaciones de GNL.

"Han anunciado planes para conducir estudios de viabilidad por la posibilidad de importar GNL", dijo Kerr, y agregó que una sequía el año pasado generó el racionamiento de energía en el país.

Balanceado el mercado

Los analistas esperaban que el mercado de GNL tuviese una sobreoferta este año por las nuevas líneas de producción del principal exportador, Qatar, y de Rusia, Yemen e Indonesia, pero los importadores sudamericanos han absorbido gran parte de la sobreoferta y ayudaron a mantener los precios.

El auge de GNL en la región acompaña una caída en las inversiones en los sectores de gas natural de Argentina y de Bolivia, que provee gas a Argentina y Brasil.

"Si Bolivia tuviera la capacidad para satisfacer estos mercados, éstos o no hubieran optado por el GNL, o si lo hubieran hecho no lo hubieran hecho en la magnitud en la que lo hacen ahora", dijo Prado.

Agregó también que, mientras que Brasil tiene enormes reservas de gas natural y algo de producción, no desarrolló la infraestructura para extraer y transportar el combustible.

El analista dijo que el GNL está ganando terreno en la región porque es más barato que en el pasado, pero también porque los países buscan diversificar sus fuentes de energía. Comprar GNL en el mercado al contado satisface sus necesidades porque no requiere de un compromiso de largo plazo.

Perú, mientras tanto, se convirtió en el primer exportador de GNL de Sudamérica en junio cuando abrió la planta Melchorita en la costa del Pacífico y envió dos cargamentos a Brasil.