El portavoz del gobierno, Iván Canelas, negó hoy que Irán esté buscando uranio en Bolivia, como señalan telegramas de diplomáticos estadounidenses difundidos por la página Wikileaks.  "No hay absolutamente nada de eso y las reuniones (con Irán) tienen relación con otro tipo de temas de cooperación mutua", dijo Canelas en una rueda de prensa en La Paz, al ser consultado por los cables que afirman que Irán busca uranio en Venezuela y Bolivia.

 Según un cable diplomático del 14 de agosto de 2009 revelado por WikiLeaks, al ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avignor Lieberman, le preocupaba la creciente influencia de Irán en Venezuela y Bolivia tras la gira que lo llevó por varios países de Sudamérica en julio de 2009.
 El portavoz subrayó que en el reciente viaje oficial del presidente Evo Morales y algunos de sus ministros a Teherán, en octubre pasado, no se habló de interés iraní en uranio.
 A su retorno del viaje, Morales aseguró que el Gobierno de Mahmud Ahmadineyad ofreció a Bolivia una sociedad para construir baterías de litio para autos eléctricos y cooperación para producir energía nuclear con fines pacíficos.
 En su primera visita a Bolivia en 2007, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad firmó con Morales un plan de ayuda por 1.000 millones de dólares que hasta ahora se han concretado en dos plantas de lácteos, un hospital y un crédito por 280 millones de dólares.
En su visita a Teherán en octubre, Morales logró el compromiso de los iraníes de instalar en Bolivia una ensambladora de tractores, otra planta de aceite de soja para exportar a Irán, apoyar los planes bolivianos para industrializar el litio y desarrollar la energía nuclear en Bolivia para la exportación de electricidad.
 Según los cables estadounidenses difundidos en los últimos días por Wikileaks, Irán investiga al menos desde 2006 la posibilidad de obtener uranio en varios países de Latinoamérica, en particular Venezuela y Bolivia.
 Canelas también desmintió el martes que Morales haya tenido un tumor de nariz, como informaron funcionarios de Brasil a diplomáticos estadounidenses en 2009, según otro de los documentos filtrados./ LOS TIEMPOS