El país vive de la exportación de gas natural, no sólo por los ingresos que genera, sino porque la venta a mercados externos garantiza el menor precio para el crudo en el mercado interno. Todos los ingresos “entran en la misma canasta” y eso permite que “podamos disfrutar de los precios bajos de combustibles líquidos, porque quien está pagando la cuenta es el gas de exportación”, asegura el presidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), Carlos Delius.
El barril de crudo que producen las petroleras en el país tiene un precio preferencial, reciben 31,09 dólares, informó el viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Armando Alarcón. En tanto que el referencial West Texas Intermediate (WTI) llegó a un promedio de 75,3 dólares en el año.
En Bolivia, como no ocurre en otra parte del mundo, “las petroleras viven del gas”, por lo tanto, “como país necesitamos exportar para poder mantener el mercado interno con los actuales niveles de precios y con las actuales condiciones”, remarca Delius.
Con este panorama, el país debe asegurarse más mercados externos para colocar el energético fósil menos contaminante.
El despegue del sector hidrocarburífero nacional anuncia casi la duplicación del volumen de gas natural que en la actualidad produce el país, hasta 70 millones de metros cúbicos por día (MCD), además con un escenario de precios favorable y “muy prometedor”.
Los mayores precios que permiten más ingresos para el país, generan un “panorama halagador”, pero no por esto se debe desechar “la preocupación de encontrar más mercados para el gas”, señala Delius.
Pero deberán ser mercados externos, porque “el mercado interno es básicamente sostenido por la exportación”, reitera el Presidente de CBH al puntualizar que “en la medida en que desarrollemos el mercado de exportación vamos a poder fortalecer el mercado interno”./LA ESTRELLA DEL ORIENTE
