Dos principales autoridades de Gobierno ratificaron que el Gobierno no tiene pensado ni presupuestado subir el precio de los carburantes (gasolinazo). En los últimos días, una serie de anuncios publicitarios del Gobierno, en la televisión, despertaron la inquietud de algunos sectores, como los choferes.
Estos anuncios ponen en evidencia las pérdidas que genera para el país la subvención a los principales carburantes, como la gasolina y el diésel, peor aún, cuando salen de contrabando como un gran negocio para algunos malos bolivianos, según señala la misma publicidad.
“Nosotros pensamos que el Gobierno está preparando el incremento del precio de los carburantes”, dijo ayer a la Red Uno el dirigente de los choferes, Franklin Durán.
También algunos analistas piensan que es posible que se trata de un anuncio previo.
En respuesta, el ministro de Energía e Hidrocarburos, Fernando Vincenti, dijo ayer que los anuncios publicitarios tienen el único fin de concienciar a la población para hacer un mejor uso de los carburantes y, sobre todo, denunciar el contrabando.
“Lo que buscamos es poner restricciones al contrabando”.
Un día antes, en conferencia de prensa, el ministro de Hacienda, Luis Arce, explicó que el Gobierno no tiene pensado y menos presupuestado un aumento en el precio de los carburantes.
Descartó de plano esta posibilidad y dijo que las versiones surgidas son infundadas y mal intencionadas.
El gas pago todo
Cada año, el país invierte unos 550 millones de dólares en la subvención de los principales carburantes en el país, gas licuado de petróleo (GLP), diésel y gasolina.
Pero el gas no sólo sostiene al Tesoro, también paga el consumo de líquidos, porque la venta a mercados externos garantiza el menor precio para el crudo en el mercado interno.
Todos los ingresos “entran en la misma canasta” y eso permite que “podamos disfrutar de los precios bajos de combustibles líquidos, porque quien está pagando la cuenta es el gas de exportación”, dijo a la agencia Fides el presidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), Carlos Delius.
El barril de crudo que producen las petroleras en el país tiene un precio preferencial, reciben 31,09 dólares, informó el viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Armando Alarcón. En tanto que el referencial West Texas Intermediate (WTI) llegó a un promedio de 75,3 dólares en el año.
En Bolivia, como no ocurre en otra parte del mundo, “las petroleras viven del gas”; por lo tanto, “como país necesitamos exportar para poder mantener el mercado interno con los actuales niveles de precios”, dijo Delius./PAGINA SIETE
