El Gobierno no pudo recuperar los 12 millones de dólares que se entregó en principio a la empresa Gulsby, contratada por Catler Uniservice, para que inicie la construcción de la planta separadora de líquidos en Río Grande, que demandó en su momento 17 millones de dólares.


“Algunos de esos recursos que estaban cubiertos por cinco boletas de garantía han sido ejecutadas, algunas de ellas ya cobradas, y otras en gestión”, señaló el ministro tras explicar que cerca de seis millones de dólares fueron recuperados vía boletas, que no corresponden a lo entregado a la empresa norteamericana.

El argumento de la Gulsby para no entregar los recursos, según Vincenti, es que asegura que una parte del dinero se fue a la contratación de subempresas, de tal modo que no se pudo recuperar lo destinado.

Al no poder recuperar el dinero lo primero que hizo el Gobierno fue romper el fideicomiso con la Golsby, de manera que por esa vía no sigan fluyendo recursos de YPFB hacia la empresa.

Hoy en día el Gobierno y la empresa estadounidense no tienen una relación contractual y así se evitan más conflictos.

Posterior al conflicto con la Gulsby se lanzaron licitaciones y hay tres empresas interesadas en la construcción, de las cuales el Gobierno deberá escoger tras conocer sus propuestas. Pero no explicó cuándo comenzarían las obras para la planta separadora ni cuánto demandará.

“Son plantas que deben ser construidas para el tipo de gas que tenemos”, argumentó./PAGINA SIETE