El informe de enero a octubre del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre comercio exterior, da cuenta que las importaciones subieron respecto a similar período en 2009 en 4.291,61 millones de dólares, siendo el saldo comercial de 1.430,45 millones de dólares; de este monto la mayor parte obedece a compras externas por combustibles y alimentos, además de los suministros.
En 2009, la balanza comercial, registró un superávit de 985,8 millones de dólares, las exportaciones alcanzaron 5.452,6 millones de dólares y las importaciones 4.466,9 millones de dólares.
Este año, el superávit comercial registrará mejores resultados, inclusive que el 2008, cuando las exportaciones alcanzaron 7.058,0 millones de dólares y en importaciones 5.100,2 millones de dólares.
No obstante, de esta capacidad de compras extranjeras que tiene el Estado, se hace notorio la dependencia constante de alimentos y combustibles, porque desde el 2006 las importaciones en cifras anuales aumentaron de 2.925,8 a 5.100,2 millones de dólares en 2008. Aunque el 2009 se registró un dato menor de 4.466,9 millones de dólares, este año podría igualar al registrado hace dos años, dado que el valor de importaciones de enero a octubre es de 4.291,61 millones de dólares.
IMPORTACIONES
De acuerdo a los datos del INE, se establece un crecimiento en las compras externas de alimentos y bebidas ( 2009 de enero a octubre) sobre las importaciones que oscilan en 311,19 millones de dólares. En similar período 2010 las importaciones registran 311,48 millones de dólares.
En el caso de suministros industriales en 2009 de enero a octubre, registra 1.276.05 millones de dólares, para el 2010 en los mismos meses se tiene 1.504,96 millones de dólares.
Respecto al combustible y lubricantes, las importaciones alcanzan 396,65 millones de dólares en 2009, y para 2010 sube en 502,59 millones de dólares.
FALTA DE PRODUCCIÓN
Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) Gary Rodríguez, las importaciones marcan la pauta del desarrollo de un país, además que significa la capacidad de compras externas.
“La clave de todo esto es qué, para qué importa y porqué importa uno”, remarcó.
Sin embargo, Rodríguez, enfatizó que “existe una preocupación acerca de las importaciones en el caso de los combustibles y alimentos, porque muestra la falta de producción”.
“Nos preocupa dentro de la composición de las exportaciones que los combustibles hayan superado los 500 millones de dólares, considerando que se compra caro y se subsidia para el mercado interno, también nos preocupa que se vayan incorporando los alimentos en el rubro de la importación, cuando nosotros podríamos producirlos, es más, cuatro años de exportaciones debería ser la clave para realizar políticas públicas de sustitución de importaciones”, sostuvo.
DESEMPLEO
A esto se suma que las importaciones generan desempleo, sobre todo en la cadena alimenticia, porque desincentiva a la producción agrícola.
El Gobierno en los últimos años dentro de su política de seguridad alimentaria viene importando alimentos que han escaseado en el mercado interno como el azúcar.
Rodríguez explicó que la producción de un bien producido en un país genera más empleo que cuando se importa.
“Cada dólar que nosotros gastamos para el exterior beneficia sueldos externos, especialmente si se trata de una cadena alimenticia. Bolivia no puede descuidar auto- abastecimiento por razones estratégicas y por eso recomendamos que las políticas públicas no deberían estar orientadas a la seguridad alimentaria, sino a un concepto de soberanía”, manifestó./ EL DIARIO
