Las perforaciones de campos exploratorios hace algunos años atrás eran de 25 a 30, mientras que en el transcurso de esta gestión se redujo a tan sólo uno, el Aquío 1, del que todavía se desconoce resultados, informó a EL DIARIO, el experto en hidrocarburos, Álvaro Ríos.
Remarcó que este año sólo se perforó o se continúa perforando, aunque sin éxito porque está en el octavo sidetrack (perforaciones), el pozo Aquío 1. El 2011 solo se tiene previsto el pozo en Camiri de YPF Andina.
“Lo venimos manifestando desde hace varios años que la inversión en exploración en el país es muy baja de 25 a 30 pozos exploratorios por año que se perforaban hace una década este promedio ha caído en los últimos dos a tres años a dos o un pozo por año”, comentó.
INSUFICIENTE
“Esto no es suficiente para reponer las reservas de dos contratos de exportación y mantener un creciente mercado interno que todo indica llegará a los 10 millones de metros cúbicos día (MMmcd) antes del 2012.”, comentó Ríos.
Precisó que en el país sólo hay gas para 10 años más. “Estamos todavía a tiempo de revertirla generando un nuevo ciclo exploratorio”, agregó.
PROSPECCIONES
Ríos manifestó que para el 2011 no hay mucho que se pueda hacer en materia de inversión en exploración, debido a que las condiciones del marco jurídico no lo permiten.
“Este 2011 deberíamos concentrarnos en sacar una nueva Ley de Hidrocarburos con tributos adecuados para sacar gas y petróleo. No olvidemos que Cochabamba es productor de petróleo, pero en 5 ó 6 años más casi no recibirá renta petrolera y en ese mismo período estaremos importando casi el 100% de diésel”, advirtió.
“Hay que dar un golpe de timón a YPFB y despolitizarla de una vez y hay que seguir los ejemplos de Ecopetrol de Colombia, de Recope en Costa Rica, de Petrobras en Brasil o de Ancap en Uruguay (empresas petroleras), para levantar una empresa moderna, tecnológica con capacidad de asociación y gestión”, informó el especialista.
TRES ASPECTOS
Según Ríos, existen tres aspectos importantes que destacar en una evaluación sobre la actuación de las estatales energéticas.
“El primero es que se consolidó un contrato serio de compra- venta de gas a la Argentina, lo que ha destapado inversiones privadas importantes de desarrollo en los campos de gas que habían sido descubiertos 8 a 10 años atrás como Margarita, Itaú, San Alberto, San Antonio y Huacaya. Por esto, el Gobierno debe ser aplaudido ya que se constituye en ingresos adicionales que el país necesita para su desarrollo, con lo cual la situación del sector en el corto y mediano plazo está robusta”, manifestó.
“El segundo tema a destacar es que si bien el corto y mediano plazo es positivo, el largo plazo es extremadamente preocupante. La nueva política nos ha de desnudado una cruda realidad y es que la falta de exploración sumada a aspectos técnicos del manejo de reservas y la certificación nos han dejado con reservas de 9,7 TCF. Estas reservas solo son suficientes para 9 a 10 años y no alcanzan para industrializar el gas en proyectos como urea, Mutún, metanos, GTL ya que están comprometidas en los dos mercados de exportación y el mercado interno que sube día a día”, dijo.
Añadió que tampoco nos dejan nada de reservas para renovar el contrato de gas a Brasil que vence el 2019 y debe empezar a renovarse en dos a tres años más. “Es vital reactivar el ciclo exploratorio mediante la apertura de nuevos mercados como Ilo, Chile, renovación a Brasil y el cambio a la Ley de Hidrocarburos, nuevo tipo de contrato, creación de una agencia y la despolitizacion de YPFB. Urge también reactivar la producción de líquidos para dejar de depender del 100% de importaciones de diésel y dejar a Cochabamba sin regalías”, remarcó.
“El tercer tema tiene que ver con la consolidación del gas no convencional como una oportunidad global. Es decir que las reservas de gas que puede ser producido económicamente se han aumentado notablemente en este año y este será el combustible del siglo XXI. Argentina, Brasil y Colombia tienen ingentes cantidades de gas natural no convencional que sin duda se van a comenzar a producir en los años que viene y no dejan de ser una competencia al gas de Bolivia. La producción de gas convencional ha forzado una sobreoferta de GNL que está llegando con fuerza a la región y que también compite con el gas de Bolivia”, dijo Ríos./EL DIARIO
