El gobernador del Estado brasileño de Minas Gerais, Antonio Augusto Anastasia, se reunió el pasado viernes con la presidenta Dilma Rousseff  en el  “Palacio da Alvorada” ubicado en la ciudad de Brasilia para discutir aspectos referentes a la instalación de la fábrica de úrea y amoníaco en el municipio de Uberaba y el tendido de un ramal de gasoducto que une Bolivia con Brasil (GASBOL) para abastecer dicha fábrica con gas natural boliviano.

Según informó Anastasia a la prensa brasileña, a tiempo de confirmar la ejecución del proyecto industrializador, la presidenta Rousseff calificó la inversión necesaria como un asunto prioritario para su Gobierno, dándole a Petrobras la responsabilidad de viabilizar la misma.

Analista. Consultado al respecto Bernardo Prado, experto en hidrocarburos, afirmó que una vez concretado este proyecto de industrialización, el volumen de gas boliviano que originalmente tendría como destino el mercado de Sao Paulo podría destinarse en breve a Uberaba sin afectar la demanda paulista ya que el gas boliviano que deje de llegar al sureste brasileño podrá ser fácilmente reemplazado con gas del presal en la Bahía de Santos.
Prado explicó también que el gas natural boliviano ya no tiene la importancia que solía tener en el mercado brasileño y menos en el mercado regional, "recuerdo que hace un par de años Lula y la presidenta Kirchner peleaban por nuestro gas frente al presidente Morales en una Cumbre Presidencial, eso ya es historia", señaló.
Con toda esta avalancha de GNL y de descubrimientos en el pre-sal, el rol del gas boliviano probablemente será el de regular el precio del gas en Brasil de manera estacional, afirmó Prado "ya nadie en Brasil se arranca los cabellos cuando falta el gas boliviano, prueba de aquello está en los bajos promedios que se están enviando actualmente", agregó.
Rousseff habla sobre prioridades
La presidenta brasileña calificó la inversión como necesaria y asunto prioritario para su gobierno, dándole a petrobras la responsabilidad de viabilizarlo./ EL DIA