El vicepresidente, Álvaro García Linera, aseguró el jueves que los resultados de una encuesta, difundida por un periódico local, reflejan la recepción positiva de la población boliviana sobre necesidad de cortar gradualmente la subvención estatal a los carburantes para terminar con el contrabando.
El estudio fue realizado en la primera quincena de enero por la privada Ipsos, en las ciudades del eje central de Bolivia: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, y El Alto, con una muestra de 1.028 encuestas.
"Me ha llamado la atención esa encuesta que ha salido en los periódicos en la que el 50% de las personas encuestadas en La Paz y en El Alto el 60% creen que hay que modificar el precio de los carburantes pero gradualmente, no de golpe", comentó en un contacto con los periodistas en puertas de Palacio de Gobierno.
García Linera aseveró que los resultados de esa encuesta revelan también que la forma como el Gobierno explicó la necesidad de un incremento gradual a los carburantes tuvo una "recepción positiva" en la población.
"Hay interesantes resultados de esa recepción positiva de la necesidad de un incremento concertado, acordado y dialogado de los carburantes", remarcó.
Recordó que el decreto 748, que promulgó el Gobierno el 26 de diciembre para nivelar el precio de la gasolina y el diesel a fin de evitar el contrabando calculado en más de 425 millones de dólares anuales, "no fue una medida que se la pensó en términos de intereses personales sino para proteger Bolivia".
El decreto 748 originó violentas protestas en varias ciudades del país y por ello el presidente, Evo Morales, decidió abrogarlo el 31 de diciembre pasado después de reuniones con las organizaciones sociales, campesinos y otros sectores bajo la filosofía de "gobernar obedeciendo al pueblo"./ABI
El estudio fue realizado en la primera quincena de enero por la privada Ipsos, en las ciudades del eje central de Bolivia: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, y El Alto, con una muestra de 1.028 encuestas.
"Me ha llamado la atención esa encuesta que ha salido en los periódicos en la que el 50% de las personas encuestadas en La Paz y en El Alto el 60% creen que hay que modificar el precio de los carburantes pero gradualmente, no de golpe", comentó en un contacto con los periodistas en puertas de Palacio de Gobierno.
García Linera aseveró que los resultados de esa encuesta revelan también que la forma como el Gobierno explicó la necesidad de un incremento gradual a los carburantes tuvo una "recepción positiva" en la población.
"Hay interesantes resultados de esa recepción positiva de la necesidad de un incremento concertado, acordado y dialogado de los carburantes", remarcó.
Recordó que el decreto 748, que promulgó el Gobierno el 26 de diciembre para nivelar el precio de la gasolina y el diesel a fin de evitar el contrabando calculado en más de 425 millones de dólares anuales, "no fue una medida que se la pensó en términos de intereses personales sino para proteger Bolivia".
El decreto 748 originó violentas protestas en varias ciudades del país y por ello el presidente, Evo Morales, decidió abrogarlo el 31 de diciembre pasado después de reuniones con las organizaciones sociales, campesinos y otros sectores bajo la filosofía de "gobernar obedeciendo al pueblo"./ABI
