El secretario ejecutivo de la Confederación de Gremiales de Bolivia, Francisco Figueroa, advirtió que más de un millón de comerciantes a quienes representa no permitirán un nuevo “gasolinazo” que está siendo analizado por el Gobierno, debido al daño que deja en la economía familiar, además porque los más perjudicados y responsables resultan siendo el sector.

En el ampliado del sector gremial llevado a cabo en Cochabamba el pasado lunes, los trabajadores gremiales resolvieron que en caso de producirse un nuevo “gasolinazo” en el país así sea de un 10% el comercio minorista de todo el país lo rechazará con movilizaciones.
El 26 de diciembre el vicepresidente del Estado, Alvaro García Linera, anunció la eliminación de la subvención de carburantes y el aumento del precio en más de un 80%.
Las razones que dio la autoridad en su oportunidad se debían a que el país no podía mantener la subvención, porque gran parte se va hacia el contrabando.
La medida asumida por el Gobierno duró sólo cinco días por la resistencia que hubo de sectores vecinales y otros que rechazaron la política económica y pidieron su abrogación.
En este sentido, el 31 de diciembre, el presidente del país Evo Morales, decidió asumir una medida política al abrogar una económica referido al incremento del costo de los combustibles en un 80 y 90%.
No obstante, dejó en claro que la eliminación a la subvención de carburantes y la elevación de costos ocurriría tarde o temprano, pero esta vez lo haría bajo consulta de los movimientos sociales./ LA RAZÓN