El presidente de Chile, Sebastián Piñera, justificó ayer jueves el alza del 17% en el valor del gas en la austral ciudad de Punta Arenas, paralizada hace dos días por una protesta contra la medida, y dijo que se trata de una decisión “responsable” para asegurar el suministro.


Las principales rutas de acceso a la ciudad, en la región de Magallanes, 3.000 km al sur de Santiago, permanecían bloqueadas, incluido el paso al Parque Nacional Torres del Paine, principal atracción turística de la zona, visitado por unos 2.000 turistas cada día, reportó la Radio Polar de Punta Arenas.

El acceso a las barcazas que cruzan el Estrecho de Magallanes y conectan con las localidades argentinas de Ushuaia y Río Grande estaba restringido, aunque el aeropuerto de la ciudad estaba abierto y los vuelos se mantenían en itinerario.

“Queremos salir de acá. Nos tienen como rehenes”, reclamó una turista argentina varada en el lugar a radio Cooperativa, que cifró en más de un millar el número de argentinos impedidos de cruzar a su país.

El comercio en la ciudad operaba parcialmente, mientras oficinas públicas y bancos estaban abiertos en el segundo día de paro regional convocada por la Asamblea Ciudadana de Magallanes, contra el alza de 17% del precio del gas natural a partir del 1 de febrero.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, justificó el aumento del precio del gas señalando que “el Gobierno no puede esconder la cabeza como el avestruz, hasta que el gas y el petróleo se acaben”. Piñera dijo que a pesar de que “Magallanes necesita y va a seguir teniendo un trato preferencial, ese trato tiene que ser sustentable y durar en el tiempo”./PAGINA SIETE