La ciudad de Punta Arenas, en la Patagonia chilena, realizó ayer su segundo día de paralización regional en rechazo a una anunciada alza del valor del gas, una situación que afecta al turismo y a­l tránsito hacia la vecina Argentina, mientras se inicia un diálogo formal con el Gobierno. Las principales rutas de acceso a la ciudad, en la región de Magallanes, 3.000 km al sur de Santiago, permanecían bloqueadas, incluido el paso al Parque Nacional Torres del Paine, principal atracción turística de la zona. El acceso a las barcazas que cruzan el Estrecho de Magallanes y conectan con las localidades argentinas de Ushuaia y Río Grande estaba restringido./ EL DEBER