Después de intensas reuniones y tras haber dejado de lado una montaña de papeles para firma, el Presidente Ejecutivo de YPFB Corporación, Carlos Villegas Quiroga, hizo un alto en su jornada de trabajo para referirse al proceso de la Nacionalización de los Hidrocarburos.
Villegas, autor de la Estrategia Boliviana de Hidrocarburos, el Balance Energético y el Plan Quinquenal de Inversiones de YPFB, escucha atento la primera pregunta y comienza a hablar de
la “Nacionalización de los Hidrocarburos”, medida que ha visto evolucionar los últimos cinco años como Ministro de Planificación del Desarrollo, Ministro de Hidrocarburos y ahora como máximo ejecutivo de la estatal petrolera.
Con una visión auto reflexiva y equilibrada, el autor del libro “La privatización de la industria petrolera en Bolivia”, que escribió hace más de quince años, es un firme convencido que el proceso de la nacionalización es la medida que mayor beneficio ha traído para el pueblo boliviano en los últimos cinco años.
Sin embargo, considera que este proceso, el más legítimo de los últimos años como se ha comprobado a través de dos referendos nacionales, ha cumplido un ciclo, por lo cual debe ser complementado con una nueva generación de medidas complementarias, como la nueva Ley de Hidrocarburos que facilite una mayor desarrollo de la industria petrolera nacional, y la industrialización de los hidrocarburos.
En un balance de sus dos años al mando de la empresa más grande del país, Villegas reconoce luces y sombras en el despegue de YPFB y habla de su desarrollo, los planes proyectados, el énfasis en la actividad de exploración en busca de mayores reservas de gas natural y líquidos, y la compra de equipos de perforación para reactivar las operaciones de campo.
P. ¿Cómo evalúa los cinco años de aplicación de la Nacionalización de los Hidrocarburos en Bolivia, la aplicación de esta medida tuvo los resultados esperados y cuáles fueron los beneficios para el país?
La Nacionalización tiene un contexto histórico en la historia de Bolivia, que para no retrotraernos mucho en el tiempo se remonta a 2003. En ese tiempo existe una fuerte demanda de la población boliviana que se opuso tenazmente a la privatización, especialmente cuando se conocen sus resultados. El 2005 se instala en el país un debate sobre la recuperación de la propiedad, el control del excedente económico por parte del Estado boliviano.
Este fenómeno es un hecho gradual y fundamentalmente político que arranca el 2003. Todo lo que ha pasado del 2003 en adelante se origina en decisiones políticas. En particular se debe subrayar la importancia del 2005. Este año, a raíz del tema hidrocarburífero, el país ingresó a una crisis política y a un escenario de alta tensión política y, por esa razón, sale prácticamente una Ley de Hidrocarburos que antes de presentar una visión desarrollo del sector es una ley que equilibra intereses, equilibra presiones regionales. Entre esos resultados tenemos la forma cómo se constituye YPFB.
Por primera vez en la historia se incorpora la estructura orgánica en una ley y, fundamentalmente, la emergencia del Impuesto Directo a los Hidrocarburos. Ese fue un hecho político -no fue un hecho técnico- que tuvo que reflejar las tensiones políticas que se daban en el país. De esas tensiones políticas emerge una corriente social de fuerte cuestionamiento a la privatización; organizaciones sociales, del campo, de la ciudad, emergen partidos políticos, nuevos líderes como el caso del hoy Presidente, Evo Morales.
Inclusive en ese movimiento nace la agenda hidrocarburífera propuesta por los movimientos sociales. A esas alturas no era posible incorporar esa agenda en una Ley de Hidrocarburos. Tampoco era posible que el Presidente de entonces, Carlos Mesa, que no estaba de acuerdo con los cambios, con la corriente que se daba en el país, desarrolle la agenda de octubre, la agenda de El Alto, donde se gesta la “Guerra del Gas”.
A partir de ahí, hay un proceso en el cual se desencadenan hechos políticos: prácticamente hay un acortamiento de mandato de Carlos Mesa, se define un gobierno de transición a la cabeza de Rodríguez Veltzé para que se convoquen a elecciones. Luego, las elecciones del 2005 permitieron que el Presidente actual, Evo Morales, gane los comicios en forma contundente. La votación alcanzada por Evo Morales es muy significativa ¿Por qué? Porque el Presidente Evo Morales no declara la paternidad de los hechos que se dieron, sino viabiliza la “Agenda de Octubre”. En gran parte, su propuesta de gobierno durante la campaña electoral recogió la agenda que tenía que ver con el tema de la Nacionalización de Hidrocarburos y la Asamblea Constituyente.
Cuando el Presidente Evo Morales toma el gobierno ahí empieza la implementación de toda una propuesta. Es importante subrayar que se implementó lo que se ofreció. La población de Bolivia sabía exactamente en el período electoral lo que iba a ser el Presidente Evo Morales en el marco de la Nacionalización. No se ofreció algo y se aplicó otra cosa; se ofreció y se aplicó.
La Nacionalización de los Hidrocarburos, en términos conceptuales, tuvo que ver primero con el control absoluto del excedente económico por parte del Estado boliviano.
¿Cuál es el sentido de una nacionalización?
Es justamente controlar el excedente económico. En el período anterior el excedente económico prácticamente estaba privatizado. Su producción, uso y destino estaba prácticamente en manos del sector privado. Con la Nacionalización es el Estado que decide su producción, decide su distribución y decide el uso del excedente.
Otro aspecto importante es que el Estado boliviano tiene el control de la cadena de los hidrocarburos. Hoy en día, a pesar de la presencia de la empresa privada en actividades de exploración y explotación a través de la suscripción de contratos que se da el 26 de octubre del 2006, el Estado boliviano controla la producción. Hoy ninguna empresa toma decisiones al margen de YPFB. Las empresas presentan en septiembre de cada año lo que hemos denominado el Plan de Trabajo y Presupuesto Anual y hasta diciembre, YPFB lo aprueba. Hay todo un proceso en el intermedio y a partir del primero de enero de cada año empieza y se ejecuta ese Plan de Trabajo y Presupuesto aprobado, discutido y definido por YPFB.
Otro aspecto importante es que YPFB define exclusivamente precios. Asimismo, el Estado boliviano es propietario de los hidrocarburos. Ya no hay esa falsa dicotomía que se daba en el período de la privatización, cuando se decía que el estado boliviano era propietario en el subsuelo y la empresa privada era propietaria de los hidrocarburos ya en la superficie.
Ahora el Estado boliviano es propietario en el subsuelo y en la superficie, por lo tanto, controla producción, comercialización, transporte y controla todo el proceso para que llegue al beneficiario final que puede ser el mercado interno o mercado de exportación.
Asimismo, el Estado boliviano, a través de YPFB, es el único que negocia contratos de comercialización y por supuesto también de exploración y de producción.
Antes, cada empresa tenía un contrato de comercialización; una empresa X podía vender, como hemos encontrado en momentos que llegamos al gobierno.
Muchas empresas tenían contratos de comercialización con otras empresas con la Argentina, con Brasil; entonces esas cosas se rompieron totalmente.
Por otro lado, como el Estado es el único que controla la producción y la comercialización, debemos recordar que el Presidente Evo Morales cuestionó la forma del tratamiento del contrato de venta de gas a Brasil: un poder calorífico de 1.024 millones de BTU implica el destino al Brasil de un gas rico de una magnitud importante. No tenemos una planta de separación, todavía está yendo al Brasil algo así con un poder calorífico de 1.058. Sobre la diferencia de 1.058 a 1.024 se llegó a un acuerdo entre el gobierno de Bolivia y Brasil, y reconocen y nos pagan $us 100 millones promedio año, hasta que tengamos la planta de separación.
En esos términos el país ha dado saltos importantes en términos cualitativos de la Nacionalización. Ahora claro, la Nacionalización de los Hidrocarburos también ha tenido implicaciones en otros aspectos. No solamente se tuvo que definir una nueva norma, nuevas reglas del juego, sino que se tuvo que lidiar con las empresas porque las empresas tuvieron una actitud de parálisis los primeros años hasta que terminemos con todo el proceso de Nacionalización y asimismo de recuperación de las empresas que fueron capitalizadas o privatizadas.
Entre 2006 y 2008 prácticamente hemos estado todos dedicados a este proceso y fue el 2009, particularmente el 2010 para ser precisos, que rompe la inercia o el estancamiento en el sector y ahora podemos decir que hemos inaugurado un nuevo ciclo en el sector de hidrocarburos y esperemos que eso tenga permanencia por un largo plazo.
Por otro lado, también tenemos resultados en términos de incremento de producción de gas natural, de condensado, de gasolina natural. Lo que sí tenemos que reconocer, y reconocer con toda sinceridad y transparencia, es que los pocos campos que producen petróleo crudo están en declinación. Son campos descubiertos hace muchísimos años atrás y, bueno, ahora en YPFB estamos implementando un Plan agresivo de Exploración para la búsqueda de nuevas reservas tanto de petróleo crudo como de gas natural. Bolivia es un país que tiene mucha potencialidad gasífera, también estimamos que tenga potencialidad petrolera en el norte del país y en Cochabamba y Santa Cruz.
En síntesis, quiero remarcar que la Nacionalización es una decisión política y como decisión política, la mejor decisión que tomó el país es haber nacionalizado sus hidrocarburos. Creo que está a todas luces dicho que hoy en día conforme aumenta la producción, conforme se incrementan los precios, la renta petrolera que beneficia al Estado Boliviano tiende a aumentar. Por ejemplo, el 2010 hemos obtenido una renta petrolera de $us 1.688 millones, al margen de otros beneficios que genera toda la estructura vigente de impuestos y patentes.
Si no hubiese habido todo ese proceso anterior, estoy seguro que hubiésemos estado percibiendo el 18% de la renta petrolera con menos de 297 millones de dólares como se evidencia en 1997. Entonces, esos son los pasos importantes que se dieron en estos últimos años para beneficio de todo el pueblo boliviano.
P. Los críticos a la medida sostienen que no ha dado los resultados que se esperaba ¿Existen algunas posibilidades de margen de ajustes al modelo de la Nacionalización, quizá más flexibilidad hacia el sector privado? ¿Qué otro tipo de medidas se pueden aplicar para alcanzar mejores resultados que los obtenidos hasta ahora?
Bueno, toda hechura humana no es perfecta, también los humanos tenemos la capacidad de mejorar lo que hacemos.
Una Nacionalización no se puede medir, no se puede ver resultados inmediatos y no se puede decir “esto es lo óptimo que hemos encontrado”, porque son pocos años, son cinco años de la Nacionalización.
Estoy seguro que el 2014, el 2015 casi estemos duplicando la renta petrolera. Cuando estemos produciendo 72 MMmcd, tengamos funcionando las dos plantas de separación, cuando empecemos la industrialización, estoy seguro que toda la percepción de la Nacionalización va a ser diferente. Lamentablemente en el sector de hidrocarburos los resultados no son inmediatos, requieren maduración.
No conozco un proceso de Nacionalización a nivel mundial que signifique se nacionalice y al día siguiente o al año siguiente los resultados sean espectaculares. Una Nacionalización es la construcción de un nuevo escenario, la construcción de un nuevo sector, es el caso concreto de YPFB, que prácticamente fue reconstruida para ser la empresa la más importante del sector. Como no es una hechura perfecta, yo estoy convencido que debemos mejorar la nacionalización, todo lo que hasta el momento no hemos avanzando. La asignatura pendiente es la exploración.
Tenemos que tener una actitud proactiva para que la exploración en los próximos años tenga resultados favorables.
Por otro lado, también tenemos que continuar mejorando a nuestra empresa estatal. Hemos dado pasos importantes.
Hace poco, el gobierno emitió un decreto supremo para que 200 profesionales técnicos tengan ingresos por encima del Presidente, ese es un primer paso. Tenemos que lograr que todos los trabajadores de YPFB tengan niveles de ingreso acorde a las exigencias del sector y todo eso tiene que redundar en que la empresa debe ser productiva, debe ser eficiente, debe siempre obtener resultados favorables.
La Nacionalización es un proceso. ¿Cuándo termina la Nacionalización? Es muy difícil también señalar. La Nacionalización es un proceso permanente porque tenemos que continuar consolidando la Nacionalización en algunos aspectos, en otros mejorando, en otros ajustando, en otros incorporando nuevos elementos.
La Nacionalización no es un hecho puntual que creo que esa es la falsa imagen, la falsa idea que se tiene en algunos analistas. La Nacionalización es un proceso, es una decisión política que en el tiempo tiene que ser perdurable y para que ocurra esto hay que consolidar, hay que mejorar, hay que ajustar e incorporar nuevos elementos.
P. ¿Se habrá cumplido un ciclo con la vigencia del DS 28701, serán pertinentes medidas complementarias en la perspectiva del desarrollo de la industria petrolera en Bolivia?
Yo creo que vamos a entrar a una nueva fase que va ser la elaboración de la Ley de Hidrocarburos. Esta ley además tiene que incorporar lo que se ha hecho hasta el momento, los decretos supremos, las normas. Tenemos que continuar incorporando algunos aspectos para consolidar la Nacionalización, hacer ajustes, incorporar algunos otros elementos. Por ejemplo, para que mejore óptimamente el sector, requerimos una Agencia Nacional de Hidrocarburos –que así está diseñado en la Nacionalización- que prácticamente asuma nuevas funciones. Que la Agencia Nacional de Hidrocarburos haga el seguimiento, el control, la fiscalización de todo el sector de hidrocarburos de tal manera que YPFB y la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH) estemos fiscalizados, que alguien nos haga un seguimiento para obtener los resultados apropiados.
Otro elemento importante es la industrialización. La Nacionalización sin industrialización deja de ser tal y ahí sí tenemos que reconocer en industrialización nos falta no solamente recorrer un camino largo, sino imprimir la velocidad para que los resultados de la industrialización sean los mejores. Esta es una tarea que ahora está a cargo de la Empresa Boliviana de Industrialización de los Hidrocarburos (EBIH).
Por otro lado, la Nacionalización, siendo un proceso, tiene que tener también metas y objetivos finales. Si en este momento el objetivo es controlar el excedente económico, que los mismos lleguen en términos de distribución a gobernaciones, alcaldías, universidades, TGN- Esos recursos de la Nacionalización tienen que ser muy bien usados por los gobiernos nacionales y subnacionales.
La Nacionalización va a cerrar un círculo virtuoso en la medida en que los recursos de la renta petrolera vayan a un objetivo principal: reduzcan y en el mejor de los casos eliminen la pobreza.
Solamente en ese caso podemos decir la Nacionalización es exitosa y eso no es de un año a otro año, es un proceso. Requerimos también una participación activa, comprometida por parte de gobernadores, alcaldes, autoridades universitarias, de tal manera que estos recursos tengan el mejor de los usos.
P. ¿Qué necesita YPFB para operar en esta perspectiva progresista del desarrollo de la industria petrolera y cuáles son sus limitaciones?
YPFB tiene sus luces y tiene sus sombras. En tan poco tiempo YPFB se ha convertido en un referente nacional. Como muchos señalan es la primera empresa del país pero no es suficiente, también tenemos nuestras sombras que tenemos que convertirlas en luces.
Y para tal efecto, estamos en un proceso de calificación del personal, de captación del personal de una envergadura en función de los requerimientos que tenemos en YPFB. Queremos tener profesionales que estén a la altura de los retos de nuestro Plan de Exploración, a la altura de los retos de nuestro de Plan de Explotación y de Producción permanente y así sucesivamente. Ser los planificadores del sector hidrocarburos en la parte operativa ya que una parte política su atribución es el Ministerio de Hidrocarburos.
Entonces nos falta también recorrer un camino todavía en YPFB. Estamos yo creo que no es ninguna justificación pero yo creo que en un tiempo más YPFB tiene que imprimir también una velocidad diferente al sector de hidrocarburos en términos de una mayor participación en las actividades claves: exploración y producción. En todas las otras actividades tenemos participación. Ahora, a través de YPFB Chaco y YPFB Andina, estamos en producción y exploración pero como YPFB debemos de participar, para tal efecto estamos comprando tres equipos de perforación. Esos tres equipos queremos que lo utilice básicamente YPFB Corporación, de tal manera que con tres equipos de exploración vamos a tener una autonomía para poder trabajar y lograr fines y objetivos de exploración y producción.
P. El desarrollo de la industria petrolera es impulsado ahora por el Estado ¿Cuál es el reto para las empresas subsidiarias?
El reto fundamental ahora es gerencia, tener una buena gerencia a todo nivel empezando del Presidente de YPFB y acompañado por todos los trabajadores de YPFB porque el gerenciamiento, la gestión, la administración no sólo está en una persona, está en todas las personas que componen la empresa. Y, segundo elemento, resultados.
Para mi gusto, gestión, administración y resultados, ese es el reto y lo que debe estar permanentemente. Si una empresa estatal no produce resultados, pues debe ser fuertemente cuestionada.
P. ¿El desafío para las compañías privadas que operan en Bolivia?
Compañías privadas de igual manera. La razón de ser de su presencia en Bolivia es obtener resultados, es cumplir los compromisos que tiene con YPFB en el marco de los contratos de servicios que sustentan. No cumplen los compromisos asumidos, están demás…
Puede ser muy duro pero ese es el reto: gestión, administración, gerenciamiento y sobre todo resultados.
P. ¿Van a haber nuevos contratos?
Sí, bastantes contratos de exploración, estamos trabajando y este año vamos a trabajar intensamente en la suscripción de nuevos contratos de exploración para incrementar las reservas nacionales./ AN-YPFB
Ahora el Estado boliviano es propietario en el subsuelo y en la superficie, por lo tanto, controla producción, comercialización, transporte y controla todo el proceso para que llegue al beneficiario final que puede ser el mercado interno o mercado de exportación.
Asimismo, el Estado boliviano, a través de YPFB, es el único que negocia contratos de comercialización y por supuesto también de exploración y de producción.
Antes, cada empresa tenía un contrato de comercialización; una empresa X podía vender, como hemos encontrado en momentos que llegamos al gobierno.
Muchas empresas tenían contratos de comercialización con otras empresas con la Argentina, con Brasil; entonces esas cosas se rompieron totalmente.
Por otro lado, como el Estado es el único que controla la producción y la comercialización, debemos recordar que el Presidente Evo Morales cuestionó la forma del tratamiento del contrato de venta de gas a Brasil: un poder calorífico de 1.024 millones de BTU implica el destino al Brasil de un gas rico de una magnitud importante. No tenemos una planta de separación, todavía está yendo al Brasil algo así con un poder calorífico de 1.058. Sobre la diferencia de 1.058 a 1.024 se llegó a un acuerdo entre el gobierno de Bolivia y Brasil, y reconocen y nos pagan $us 100 millones promedio año, hasta que tengamos la planta de separación.
En esos términos el país ha dado saltos importantes en términos cualitativos de la Nacionalización. Ahora claro, la Nacionalización de los Hidrocarburos también ha tenido implicaciones en otros aspectos. No solamente se tuvo que definir una nueva norma, nuevas reglas del juego, sino que se tuvo que lidiar con las empresas porque las empresas tuvieron una actitud de parálisis los primeros años hasta que terminemos con todo el proceso de Nacionalización y asimismo de recuperación de las empresas que fueron capitalizadas o privatizadas.
Entre 2006 y 2008 prácticamente hemos estado todos dedicados a este proceso y fue el 2009, particularmente el 2010 para ser precisos, que rompe la inercia o el estancamiento en el sector y ahora podemos decir que hemos inaugurado un nuevo ciclo en el sector de hidrocarburos y esperemos que eso tenga permanencia por un largo plazo.
Por otro lado, también tenemos resultados en términos de incremento de producción de gas natural, de condensado, de gasolina natural. Lo que sí tenemos que reconocer, y reconocer con toda sinceridad y transparencia, es que los pocos campos que producen petróleo crudo están en declinación. Son campos descubiertos hace muchísimos años atrás y, bueno, ahora en YPFB estamos implementando un Plan agresivo de Exploración para la búsqueda de nuevas reservas tanto de petróleo crudo como de gas natural. Bolivia es un país que tiene mucha potencialidad gasífera, también estimamos que tenga potencialidad petrolera en el norte del país y en Cochabamba y Santa Cruz.
En síntesis, quiero remarcar que la Nacionalización es una decisión política y como decisión política, la mejor decisión que tomó el país es haber nacionalizado sus hidrocarburos. Creo que está a todas luces dicho que hoy en día conforme aumenta la producción, conforme se incrementan los precios, la renta petrolera que beneficia al Estado Boliviano tiende a aumentar. Por ejemplo, el 2010 hemos obtenido una renta petrolera de $us 1.688 millones, al margen de otros beneficios que genera toda la estructura vigente de impuestos y patentes.
Si no hubiese habido todo ese proceso anterior, estoy seguro que hubiésemos estado percibiendo el 18% de la renta petrolera con menos de 297 millones de dólares como se evidencia en 1997. Entonces, esos son los pasos importantes que se dieron en estos últimos años para beneficio de todo el pueblo boliviano.
P. Los críticos a la medida sostienen que no ha dado los resultados que se esperaba ¿Existen algunas posibilidades de margen de ajustes al modelo de la Nacionalización, quizá más flexibilidad hacia el sector privado? ¿Qué otro tipo de medidas se pueden aplicar para alcanzar mejores resultados que los obtenidos hasta ahora?
Bueno, toda hechura humana no es perfecta, también los humanos tenemos la capacidad de mejorar lo que hacemos.
Una Nacionalización no se puede medir, no se puede ver resultados inmediatos y no se puede decir “esto es lo óptimo que hemos encontrado”, porque son pocos años, son cinco años de la Nacionalización.
Estoy seguro que el 2014, el 2015 casi estemos duplicando la renta petrolera. Cuando estemos produciendo 72 MMmcd, tengamos funcionando las dos plantas de separación, cuando empecemos la industrialización, estoy seguro que toda la percepción de la Nacionalización va a ser diferente. Lamentablemente en el sector de hidrocarburos los resultados no son inmediatos, requieren maduración.
No conozco un proceso de Nacionalización a nivel mundial que signifique se nacionalice y al día siguiente o al año siguiente los resultados sean espectaculares. Una Nacionalización es la construcción de un nuevo escenario, la construcción de un nuevo sector, es el caso concreto de YPFB, que prácticamente fue reconstruida para ser la empresa la más importante del sector. Como no es una hechura perfecta, yo estoy convencido que debemos mejorar la nacionalización, todo lo que hasta el momento no hemos avanzando. La asignatura pendiente es la exploración.
Tenemos que tener una actitud proactiva para que la exploración en los próximos años tenga resultados favorables.
Por otro lado, también tenemos que continuar mejorando a nuestra empresa estatal. Hemos dado pasos importantes.
Hace poco, el gobierno emitió un decreto supremo para que 200 profesionales técnicos tengan ingresos por encima del Presidente, ese es un primer paso. Tenemos que lograr que todos los trabajadores de YPFB tengan niveles de ingreso acorde a las exigencias del sector y todo eso tiene que redundar en que la empresa debe ser productiva, debe ser eficiente, debe siempre obtener resultados favorables.
La Nacionalización es un proceso. ¿Cuándo termina la Nacionalización? Es muy difícil también señalar. La Nacionalización es un proceso permanente porque tenemos que continuar consolidando la Nacionalización en algunos aspectos, en otros mejorando, en otros ajustando, en otros incorporando nuevos elementos.
La Nacionalización no es un hecho puntual que creo que esa es la falsa imagen, la falsa idea que se tiene en algunos analistas. La Nacionalización es un proceso, es una decisión política que en el tiempo tiene que ser perdurable y para que ocurra esto hay que consolidar, hay que mejorar, hay que ajustar e incorporar nuevos elementos.
P. ¿Se habrá cumplido un ciclo con la vigencia del DS 28701, serán pertinentes medidas complementarias en la perspectiva del desarrollo de la industria petrolera en Bolivia?
Yo creo que vamos a entrar a una nueva fase que va ser la elaboración de la Ley de Hidrocarburos. Esta ley además tiene que incorporar lo que se ha hecho hasta el momento, los decretos supremos, las normas. Tenemos que continuar incorporando algunos aspectos para consolidar la Nacionalización, hacer ajustes, incorporar algunos otros elementos. Por ejemplo, para que mejore óptimamente el sector, requerimos una Agencia Nacional de Hidrocarburos –que así está diseñado en la Nacionalización- que prácticamente asuma nuevas funciones. Que la Agencia Nacional de Hidrocarburos haga el seguimiento, el control, la fiscalización de todo el sector de hidrocarburos de tal manera que YPFB y la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH) estemos fiscalizados, que alguien nos haga un seguimiento para obtener los resultados apropiados.
Otro elemento importante es la industrialización. La Nacionalización sin industrialización deja de ser tal y ahí sí tenemos que reconocer en industrialización nos falta no solamente recorrer un camino largo, sino imprimir la velocidad para que los resultados de la industrialización sean los mejores. Esta es una tarea que ahora está a cargo de la Empresa Boliviana de Industrialización de los Hidrocarburos (EBIH).
Por otro lado, la Nacionalización, siendo un proceso, tiene que tener también metas y objetivos finales. Si en este momento el objetivo es controlar el excedente económico, que los mismos lleguen en términos de distribución a gobernaciones, alcaldías, universidades, TGN- Esos recursos de la Nacionalización tienen que ser muy bien usados por los gobiernos nacionales y subnacionales.
La Nacionalización va a cerrar un círculo virtuoso en la medida en que los recursos de la renta petrolera vayan a un objetivo principal: reduzcan y en el mejor de los casos eliminen la pobreza.
Solamente en ese caso podemos decir la Nacionalización es exitosa y eso no es de un año a otro año, es un proceso. Requerimos también una participación activa, comprometida por parte de gobernadores, alcaldes, autoridades universitarias, de tal manera que estos recursos tengan el mejor de los usos.
P. ¿Qué necesita YPFB para operar en esta perspectiva progresista del desarrollo de la industria petrolera y cuáles son sus limitaciones?
YPFB tiene sus luces y tiene sus sombras. En tan poco tiempo YPFB se ha convertido en un referente nacional. Como muchos señalan es la primera empresa del país pero no es suficiente, también tenemos nuestras sombras que tenemos que convertirlas en luces.
Y para tal efecto, estamos en un proceso de calificación del personal, de captación del personal de una envergadura en función de los requerimientos que tenemos en YPFB. Queremos tener profesionales que estén a la altura de los retos de nuestro Plan de Exploración, a la altura de los retos de nuestro de Plan de Explotación y de Producción permanente y así sucesivamente. Ser los planificadores del sector hidrocarburos en la parte operativa ya que una parte política su atribución es el Ministerio de Hidrocarburos.
Entonces nos falta también recorrer un camino todavía en YPFB. Estamos yo creo que no es ninguna justificación pero yo creo que en un tiempo más YPFB tiene que imprimir también una velocidad diferente al sector de hidrocarburos en términos de una mayor participación en las actividades claves: exploración y producción. En todas las otras actividades tenemos participación. Ahora, a través de YPFB Chaco y YPFB Andina, estamos en producción y exploración pero como YPFB debemos de participar, para tal efecto estamos comprando tres equipos de perforación. Esos tres equipos queremos que lo utilice básicamente YPFB Corporación, de tal manera que con tres equipos de exploración vamos a tener una autonomía para poder trabajar y lograr fines y objetivos de exploración y producción.
P. El desarrollo de la industria petrolera es impulsado ahora por el Estado ¿Cuál es el reto para las empresas subsidiarias?
El reto fundamental ahora es gerencia, tener una buena gerencia a todo nivel empezando del Presidente de YPFB y acompañado por todos los trabajadores de YPFB porque el gerenciamiento, la gestión, la administración no sólo está en una persona, está en todas las personas que componen la empresa. Y, segundo elemento, resultados.
Para mi gusto, gestión, administración y resultados, ese es el reto y lo que debe estar permanentemente. Si una empresa estatal no produce resultados, pues debe ser fuertemente cuestionada.
P. ¿El desafío para las compañías privadas que operan en Bolivia?
Compañías privadas de igual manera. La razón de ser de su presencia en Bolivia es obtener resultados, es cumplir los compromisos que tiene con YPFB en el marco de los contratos de servicios que sustentan. No cumplen los compromisos asumidos, están demás…
Puede ser muy duro pero ese es el reto: gestión, administración, gerenciamiento y sobre todo resultados.
P. ¿Van a haber nuevos contratos?
Sí, bastantes contratos de exploración, estamos trabajando y este año vamos a trabajar intensamente en la suscripción de nuevos contratos de exploración para incrementar las reservas nacionales./ AN-YPFB
