Los altos precios energéticos, promovidos por una prolongada sequía en Chile, pueden promover energías alternativas que demandan grandes inversiones, pero que ofrecen costos estables, especialmente en un sector minero que busca aprovechar la bonanza actual.
Estos precios, que se han casi triplicado en cinco años, han llevado a las mineras a estudiar el uso de la energía eólica, solar y geotérmica./ CAMBIO
