Con la suscripción del Programa Fiscal-Financiero 2011 entre el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y el Banco Central de Bolivia (BCB) se garantiza, por sexto año consecutivo, la estabilidad macroeconómica de Bolivia.


El Programa Fiscal Financiero 2011 establece el control de la inflación, la inversión pública y la profundización de apreciación de la divisa nacional respecto al dólar estadounidense, entre otros.

En esta ocasión se subió la meta de inflación prevista de 4 por ciento a 6 por ciento por las presiones inflacionarias externas.

TRANSPARENCIA

En años pasados, antes de 2006, este programa financiero era un documento top secret para la población, para los economistas, para los analistas, porque eran documentos que se acordaban, no entre el Banco Central y el Ministerio de Economía, sino entre los gobiernos pasados y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Desde 2006, la población puede conocer la programación financiera del país y por tanto las metas de inflación, de crecimiento, crédito, reserva internacionales. En fin, todos los agregados monetarios, financieros, fiscales, reales del sector externo que hace al acontecer de la macroeconomía del país de manera directa y transparente.

Además que  en los últimos cinco años hemos demostrado que las cifras macroeconómicas están muy bien, que el país goza de buena salud en la macroeconomía. 

El reconocimiento de la gestión macroeconómico del último quinquenio también ha sido reconocido por los organismos internacionales y calificadoras de riesgo.

Los elementos más importantes del Programa Fiscal Financiero son tres. El primero de esos puntos es el déficit, establecido en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2011 en 4,2 por ciento, explicado por el ambicioso plan de inversiones públicas que tiene el Gobierno.

La meta de crecimiento económico, según el PGE 2011, se ratifica en 5,04 por ciento, en un contexto en el que vemos que los países vecinos (…) este año van a disminuir su crecimiento.

Datos proporcionados por el Banco Mundial establecen que este año el crecimiento caerá en Perú del 8 por ciento a 5,5 por ciento, en Paraguay de 8,5 por ciento a 4 por ciento, en Uruguay de 7,9 por ciento a 4,6 por ciento. 

INFLACIÓN

Pero hay una variación del índice de la inflación, proyectada en el PGE 2011 en 4 por ciento, y que se amplía a 6 por ciento con el propósito de garantizar la estabilidad macroeconómica y proteger al consumidor interno con la continuidad de medidas como la apreciación de la divisa nacional respecto del dólar estadounidense.

Teníamos una meta de inflación del 4% en nuestro Presupuesto (2011) y hoy ese pronóstico de inflación sube a 6%. En la pasada gestión esa tasa llegó a 7,2%.

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas elaboró el Presupuesto General del Estado (PGE) 2011 entre julio y agosto del año pasado, y este documento fue aprobado en octubre por la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Sin embargo, en ese PGE no se preveía el alza mundial en el precio de alimentos que comenzó a afectar significativamente los mercados bolivianos el último trimestre de 2010.

Aunque el incremento en la cotización internacional de productos como el maíz no es el único factor negativo que afectó el precio de alimentos en Bolivia. El agio y la especulación practicada por comerciantes inescrupulosos también contribuyeron en el alza del valor de productos agrícolas como el azúcar.

Vamos a profundizar nuestra política de protección del consumidor boliviano a través de las apreciaciones de nuestra moneda nacional con respecto a la divisa estadounidense.

PANORAMA DE PRECIOS


Para graficar el panorama de precios internacionales de productos agrícolas,  datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) dan cuenta que hasta diciembre del año pasado la inflación en el costo de los alimentos llegó a 26,8 por ciento.

Es decir, cerca de un 27 por ciento de inflación de alimentos en el mundo, estamos hablando de un promedio de lo que ha ocurrido, por lo tanto hay países que han verificado en alimentos inflaciones superiores al 27 por ciento.

Además detalló que en la pasada gestión el precio del maíz en el mercado internacional subió cerca de 53 por ciento, el trigo se elevó 48,8 por ciento, el azúcar 22 por ciento y la soya 27 por ciento. En cambio, el costo del arroz descendió 11,4 por ciento, algo que es importante destacar.

*Luis Arce Catacora es ministro de Economía y Finanzas Públicas./ CAMBIO