El vicepresidente del Estado Álvaro García Linera rechazó los pedidos de derogación del decreto supremo 21060, porque aseguró que esta norma en la práctica fue liquidada por el Gobierno, por lo que las exigencias escuchadas durante las protestas no son más que el pedido de dirigentes que le están “haciendo juego a la derecha”.

“Está aniquilado en nuestro país el 21060, solamente existe en la cabeza de algunos dirigentes trasnochados de la corriente trotskista que siempre ha trabajado para que regrese la derecha, que regrese el fascismo”, dijo García Linera.
García Linera recordó que el 21060 tenía tres ejes: privatización de recursos naturales, destrucción de los Sindicatos y precarización de la fuerza de trabajo. Que consideró eran los “temas centrales” de la norma.
El vicepresidente recordó que a la cabeza de Evo Morales como presidente se rompió con este esquema al nacionalizar los hidrocarburos, dar la relevancia importante a los Sindicatos, tanto así que este es un “Gobierno de sindicalistas”; y finalmente se mejoró las condiciones laborales.
Sin embargo el segundo mandatario no mencionó en ningún momento que el decreto impuso la libre oferta y demanda en Bolivia.
Para recordar
Artículo 72º decreto 21060.- “A partir de la fecha se determina que los precios de bienes y servicios en todo el territorio de la República, se establecerán libremente”.
Revisando el decreto supremo del 21060 la palabra “Sindicato” no aparece ni una sola vez.
En todos los Gobiernos anteriores al de Evo Morales, las protestas de los trabajadores exigían la derogación del 21060. Como en la actualidad nunca fue anulado./ FIDES