Con la participación de más de 40 expertos en el desarrollo estratégico mineralógico del país, Japón pretende ser socio de Bolivia en el proyecto más ambicioso que significaría la segunda fuente de ingresos más importante luego de los hidrocarburos. Al respecto, el ministro de Minería, José Pimentel, dijo que existe acercamiento con Japón, pero se tomará el tiempo necesario para ver la propuesta que le conviene al Estado.


Mientras el Gobierno boliviano analiza el socio o los socios para desarrollar la industrialización del litio, Japón fomenta acercamientos con expertos, empresarios y autoridades de este país, quienes explicaron ayer en el seminario denominado “Desarrollo de sectores estratégicos en Bolivia”, la manera de favorecer a ambos países con los recursos que tiene el Salar de Uyuni en Potosí.

El ofrecimiento abarca desde la capacitación, ofrecimiento de tecnología, hasta la industrialización del litio bajo los principios del mercado.

CRITERIOS DEL GOBIERNO

Ante esta situación, el ministro de Minería, José Pimentel, quien también fue parte en la alocución del seminario, dijo que se están analizando algunos criterios para asumir una decisión de cuál será el socio que convendrá a Bolivia.

Remarcó que la demora se centra en la transferencia de tecnología que debe ser compatible con el material que se tiene en Uyuni, y por otra parte están las ventajas que reciba el país respecto a la terminación de los productos de litio en territorio nacional.

“Estamos buscando que nos ofrezca productos terminados que puedan ir al consumo de una serie de baterías, pero también de vehículos, no tenemos limitaciones en las reservas del Salar”, sostuvo.

Pimentel, expresó que si bien se espera asumir una decisión este año sobre qué país será el socio, dijo también que se tomará el tiempo necesario para una mejor decisión que convenga al país.

Respecto al interés del Japón de estar presente desde la primera etapa de explotación del litio, enfatizó que están muy conformes con el interés que demuestran varios países; sin embargo, la decisión del Gobierno boliviano es que los socios recién ingresen desde la tercera etapa.

RECURSOS

El Ministro de Minería informó que actualmente para la primera etapa, se cuenta con recursos propios que corresponden a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y que posteriormente se contará con el préstamo de 485 millones de dólares, para la producción industrial del carbonato de litio y cloruro de potasio, que otorgará el Banco Central de Bolivia (BCB) en los siguientes días.

De acuerdo al Presupuesto General del Estado (PGE) se tiene programado 118 millones de dólares de inversión para la segunda fase.

Se estima que la producción de la planta piloto del Salar de Uyuni será de 40 toneladas métricas por mes, además de 1.000 toneladas métricas de cloruro de potasio.

SEGURIDAD JURÍDICA

A su vez, el presidente del Estado, Evo Morales, remarcó que Bolivia está buscando socios para la industrialización del litio, pero predominando la identidad del producto en el territorio.

“Así como Toyota es símbolo del Japón, Bolivia quiere tener su propia identidad, a ver si hablamos de esos carros, pero en hecho en Bolivia, por tanto nuestro planteamiento con los socios no sólo es llegar a carbonato de litio”, remarcó.

El Presidente se refirió a la seguridad jurídica que exigen empresarios privados para poder invertir en el país.

En este sentido aseguró que la seguridad está garantizada para la propiedad privada y para la inversión.

“El 2006 había muchas dudas, por la nueva Constitución, sin embargo, sobre la inversión y sobre la propiedad privada está establecido en la CPE y se acabó el debate, si alguno todavía dice que no hay seguridad jurídica se equivoca. Por su puesto respetamos nuestras normas en esta etapa de 2006 se entiende perfectamente porque había profundas transformaciones democráticas ahora estamos en otros tiempos”, sostuvo./ EL DIARIO