Existe un “potencial tremendo” para seguir investigando, explorando y explotando, dentro de zonas tradicionales, como es el Subandino Sur, donde existen estructuras que todavía no se han tocado, asegura el experto en Reservorios de Gas y Petróleo, Gerardo Corcos Altamirano.


Una política de Estado para la exploración y explotación de reservorios de hidrocarburos líquidos, que permita encarar las demandas del mercado interno y establecer la mentada soberanía energética, en un país tradicionalmente exportador de materias primas, supone aprovechar el potencial energético del país, a partir de la investigación exploratoria y explotación de reservorios, sobre todo de campos que todavía no han sido descubiertos, sostuvo el Ingeniero de Reservorios de Gas y Petróleo, Gerardo Corcos Altamirano.

El profesional considera que en materia de investigación, es importante considerar experiencias de países vecinos como Brasil que para este fin, planea invertir 4 mil 500 millones de dólares en investigación y desarrollo en los próximos cinco años, con un enfoque en el avance de tecnologías para la producción de crudo en aguas ultraprofundas.

“En términos generales, el tema de la exploración es más que todo un problema específicamente probabilístico, es decir, un cálculo de probabilidades de tener éxito en el descubrimiento de una reserva de petróleo o de gas, entonces, para ello se hace necesario la inversión de grandes capitales porque así lo requiere la industria del petróleo”, expresó el experto.

Asimismo, remarcó que pese a que Bolivia es considerada como un país gasífero y no así petrolífero, de acuerdo a las estadísticas que demuestran una producción aproximada de 50 mil barriles por día de petróleo, no se debe descartar la probabilidad de encontrar importantes reservas de petróleo, pero es necesario arriesgarse. “En la historia tenemos buenos ejemplos de yacimientos líquidos, como Camiri, Monteagudo y Campo Víbora en el norte que han sido excelentes productores de petróleo en su momento”, agregó.

Además, subrayó que todavía existe un gran potencial hidrocarburífero en el país, puesto que sólo el 20 por ciento de las áreas prospectables han sido perforadas. “Tenemos un potencial tremendo todavía para seguir investigando, explorando y explotando dentro de la zona tradicional, que es el Subandino Sur, donde existen estructuras que todavía no se han tocado”, dijo.

En este sentido, señaló que se debe realizar investigación exploratoria para el descubrimiento de nuevos campos petrolíferos, lo cual implicaría hacer estudios previos de exploración, geología de exploración, geología de superficie, geología de subsuelo, sísmica 2D, sísmica 3D y una serie de estudios.

Uno de los estudios recomendables, situado además entre las nuevas tecnologías, según el experto, son las tecnologías de perforación o Slim Hole, que consiste en perforar pozos especiales de investigación para ver si existe o no indicios de hidrocarburo. Estos pozos son someros, es decir que se perfora hasta los 2.500 metros de profundidad, explicó Corcos Altamirano.

RECUPERACIÓN MEJORADA EN CAMPOS MARGINALES
Como alternativa para contrarrestar la declinación “acentuada” de la producción de petróleo, el experto en temas hidrocarburíferos e instructor del Instituto Virtual del Petróleo, Roberto Tapia, mencionó la recuperación mejorada en yacimientos maduros de petróleo. “Por proyectos de recuperación mejorada entendemos la aplicación de técnicas (inyección de agua, gas o aire y solventes, terminaciones multilaterales, perforación horizontal y fracturamiento masivo, entre otras), que mejoren el factor de recuperación en los campos agotados, obteniéndose de esta manera un volumen adicional de petróleo”, explicó.

Para el experto, la recuperación mejorada exige proyectos de ingeniería cuidadosamente elaborados, para lo cual es fundamental la comprensión técnica por parte de la dirección de la empresa. “Se trata de recuperar un petróleo que ya se lo tiene en el yacimiento como sobrante de la recuperación primaria”, dijo.

Como ejemplo de esta alternativa menciona al proyecto de rehabilitación del campo Camatindi “que apunta a la recuperación adicional de aproximadamente 1 millón de barriles remanentes”. Aseguró que este proyecto cuenta con los estudios de ingeniería y geología realizados a principios del 2008 y que su desarrollo tomaría no más de seis meses, el cual incluye la perforación de un pozo y la rehabilitación de 4.

“La producción de este campo aportaría alrededor de 50 a 60 mil barriles por año rindiendo un 40% de diesel, son 3,800,000 litros por año con un valor de 1,750,000 dólares en ahorro de divisas y otro tanto por gasolina”, dijo Tapia.

Asimismo, remarcó que si bien se trata de un proyecto pequeño, es un buen comienzo para proceder a otros similares, puesto que el país necesita recuperar todo el petróleo posible para aliviar la falta de diesel. “La política gubernamental debe incentivar estos proyectos por medio del mecanismo del precio como lo establece la Ley vigente, el mismo que debería estar muy cercano al precio internacional del petróleo”, concluyó./ ENERGYPRESS