Minutos antes de que empiece a amanecer, las agencias distribuidoras de Gas Licuado de Petróleo, (GLP) registran gran movimiento de la gente que se dedica a la venta de garrafas en camiones.
El engarrafado de GLP se inicia aproximadamente a las cuatro de la mañana y casi dos horas después, los carros salen de Valle Hermoso a la ciudad con la autorización de un funcionario de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). En el momento del despacho indica la ruta que debe hacer el chofer del camión.
La mayoría de los distribuidores tiene sus almacenes cerca a la refinería Gualberto Villarroel, desde donde realizan el despacho de los carros.
OPINIÓN acompañó a un camión distribuidor de gas y verificó que el chofer inicia el viaje acompañado de un ayudante que colabora en bajar las garrafas. No van funcionarios de la Agencia Nacional de Hidrocarburos para la fiscalización.
Son las 6:00 de la mañana y el camión con placa 272-YGF se estaciona en la avenida Chaco y Grover Suárez. Muchos vecinos salen con pijamas a realizar la compra de gas en esta esquina.
Durante 15 minutos, la venta es seguida a unos 20 vecinos que hacen pequeñas filas para obtener el producto a Bs 22.50. Allí son vendidas 30 garrafas de las 150 unidades que tiene el carro. Algunos vecinos adquieren dos garrafas.
El carro avanza tres cuadras más sobre la avenida Chaco y en este punto se estaciona 30 minutos.
La gente empieza a llegar al lugar en bicicletas, motos, autos particulares y taxis. De los vehículos se bajan una o dos personas que hacen compras de entre cuatro y hasta siete garrafas.
En las maleteras de los taxis se observan otras garrafas más con los precintos de seguridad que seguramente fueron compradas en otros puntos.
La fila se vuelve más larga que en el primer punto y unas 75 garrafas son comercializadas en este lugar.
Durante el seguimiento, se pudo observar que ninguna persona que compra más de dos garrafas presenta la licencia de la ANH que autoriza la compra de mayor cantidad de unidades.
Dos cuadras más adelante, en la calle Agustín Guachi, el camión realiza su tercera parada donde comercializa unas 25 garrafas más, luego el chofer avanza dos cuadras para vender sus últimas 20 garrafas y la gente que tarda en salir de su casa ya no alcanza a comprar el producto.
“Ya no hay más gas, cerca de la avenida Capitán Ustariz pasará otro carro pueden esperar ahí”, dice el chofer que deja en la incertidumbre a los vecinos.
Unos en moto y otros con carretillas salen a la avenida a esperar por otro carro, pero los camiones de gas que pasan por la zona no les hacen caso y se pasan de largo. Los vecinos inician una persecución en taxi, pero no logran detener al camión.
Al día siguiente otro camión distribuidor de gas, con placa 185 TBS realiza el trabajo de una manera similar. Es seguido en todo el recorrido por un taxi de color blanco con placa 2005-DYY.
El camión está destinado a vender gas en la zona de la Base Aérea, pero antes de llegar a su punto de distribución realiza una parada sospechosa en la avenida del Ejército, donde conversa con un transeúnte que lo espera en una puerta, pero luego de percatarse de nuestra presencia continúa su recorrido.
Hace su primera parada en la calle Francisco Santiváñez esquina Mamoré y los vecinos comienzan a sacar sus garrafas para la compra. El chofer del taxi se baja del vehículo y controla que la venta no sea de más de dos garrafas por persona. Este camión distribuidor vende aproximadamente unas 20 garrafas en su primera parada.
En la segunda parada, a dos cuadras, sobre la calle Mamoré, la venta se intensifica y las filas se alargan con personas que llegan de otros sectores en taxis.
En unos 40 minutos se venden aproximadamente unas 90 garrafas.
Un tercer punto se instala dos cuadras más abajo sobre la misma calle, donde el camión termina de realizar la venta en unos 15 minutos más.
El recorrido desde que inicia la venta en ambos carros de distribución dura entre 50 y 60 minutos.
Posteriormente los carros retornan a las instalaciones de su agencia distribuidora para volver a cargar el producto y salir nuevamente a otra ruta.
Durante las últimas semanas la distribución se realizó de manera contínua desde las 6:00 horas hasta las 17:00 horas en distintas zonas. Al día, cada camión realiza entre cinco y seis viajes.
Venta veloz.
Los distribuidores
cumplen el recorrido que ordena la Agencia de Hidrocarburos, pero el camión distribuidor acaba las garrafas en seis cuadras de un mismo barrio. La población se queja por falta de gas licuado y hace bloqueos para que llegue el combustible a la zona. Algunos carros vendedores de gas entregan más de dos garrafas a una sola persona, lo que agrava la escasez del producto.
Distribuidores piden mejorar el sistema
Los distribuidores de gas afirman que el sistema actual es deficiente y por eso la escasez se vuelve más intensa cada vez.
Antes el departamento de Cochabamba estaba dividido en 4 zonas. Cada una de estas zonas eran atendidas por carros de agencias determinadas y ya conocían sus rutas. Actualmente, las rutas que se realizan en todo el departamento son 65 y los propietarios de las agencias prácticamente desconocen los lugares por los que sus camiones recorrerán todos los días.
“Nos han impuesto un nuevo sistema que no funciona sobre todo para la población, que ve que los camiones no llegan a sus barrios. Antes la gente sabía cuándo y dónde iban los carros a sus zonas. Ahora todo es incierto”, manifestó un distribuidor de gas que pidió reserva de su nombre por temor a represalias de la Agencia de Hidrocarburos (ANH). Los distribuidores consideran que el control que realiza la ANH es insuficiente para evitar que este producto se desvíe o se entregue en grandes cantidades a una sola persona.
La ANH es la encargada del control y no tiene el suficiente personal para enviar en todos los carros a uno de sus funcionarios que haga una fiscalización de la venta.
“Nosotros tenemos que esperar la paciencia de la ANH hasta para sacar nuestros carros a la calle porque si lo hacemos sin su autorización recibimos una multa de Bs 150 mil”, dijo el propietario de una agencia.
El teléfono para solicitar gas y hacer reclamos por la falta de distribución es el 4116975.
La población exige mayor eficiencia en la distribución del gas licuado porque ese carburante es el más utilizado en los domicilios de Cochabamba.
Antes el departamento de Cochabamba estaba dividido en 4 zonas. Cada una de estas zonas eran atendidas por carros de agencias determinadas y ya conocían sus rutas. Actualmente, las rutas que se realizan en todo el departamento son 65 y los propietarios de las agencias prácticamente desconocen los lugares por los que sus camiones recorrerán todos los días.
“Nos han impuesto un nuevo sistema que no funciona sobre todo para la población, que ve que los camiones no llegan a sus barrios. Antes la gente sabía cuándo y dónde iban los carros a sus zonas. Ahora todo es incierto”, manifestó un distribuidor de gas que pidió reserva de su nombre por temor a represalias de la Agencia de Hidrocarburos (ANH). Los distribuidores consideran que el control que realiza la ANH es insuficiente para evitar que este producto se desvíe o se entregue en grandes cantidades a una sola persona.
La ANH es la encargada del control y no tiene el suficiente personal para enviar en todos los carros a uno de sus funcionarios que haga una fiscalización de la venta.
“Nosotros tenemos que esperar la paciencia de la ANH hasta para sacar nuestros carros a la calle porque si lo hacemos sin su autorización recibimos una multa de Bs 150 mil”, dijo el propietario de una agencia.
El teléfono para solicitar gas y hacer reclamos por la falta de distribución es el 4116975.
La población exige mayor eficiencia en la distribución del gas licuado porque ese carburante es el más utilizado en los domicilios de Cochabamba.
Cierre de la ruta a Santa Cruz produjo desabastecimiento
Según el técnico operativo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) de Cochabamba, Dulfredo Pinto, “existe una sobre demanda” a raíz de la no llegada del Gas Licuado de Petróleo, (GLP) desde el Chapare, debido al cierre del camino a Santa Cruz desde el 21 de febrero.
Pinto asegura que las seis cisternas que a diario salen con 22 toneladas de GLP cada una no pueden llegar hasta la ciudad para proveer el combustible a las engarrafadoras porque el camino está cerrado.
P: ¿Qué hace la Agencia para tratar de solucionar este problema?
R: La refinería Gualberto Villarroel está proveyendo el GLP a las distribuidoras y estamos tratando de sacar un mayor número de garrafas al mercado para cubrir la sobre demanda creada las anteriores semanas a raíz de este problema.
Antes salían diariamente 15 mil garrafas, ahora están saliendo entre 23 mil y 24 mil a todo el departamento.
En Cochabamba existen seis empresas distribuidoras de GLP y se ha programado que estas trabajen de manera continua en la repartición, hasta que se termine el monto de garrafas que se les destina.
P: ¿Cuáles son las rutas que realizan los carros distribuidores?
R: Las rutas son sorpresa y se les designa en el momento de la salida. Un funcionario de la ANH se encarga de esto para evitar que los choferes de las distribuidoras desvíen el producto o negocien con tiendas o conocidos.
P:¿Qué tipo de sanciones se aplican en caso de que los choferes de las distribuidoras desvíen el producto o hagan una mayor venta?
R: Las distribuidoras son sancionadas económicamente. El límite de venta por familia es de dos garrafas y los restaurantes, panaderías, hoteles u otros negocios donde se utilice GLP pueden comprar un mayor número de garrafas si cuentan con la licencia que otorga la ANH.
La venta de más de dos garrafas a personas sin licencias merece una sanción para la distribuidora./OPINION
Pinto asegura que las seis cisternas que a diario salen con 22 toneladas de GLP cada una no pueden llegar hasta la ciudad para proveer el combustible a las engarrafadoras porque el camino está cerrado.
P: ¿Qué hace la Agencia para tratar de solucionar este problema?
R: La refinería Gualberto Villarroel está proveyendo el GLP a las distribuidoras y estamos tratando de sacar un mayor número de garrafas al mercado para cubrir la sobre demanda creada las anteriores semanas a raíz de este problema.
Antes salían diariamente 15 mil garrafas, ahora están saliendo entre 23 mil y 24 mil a todo el departamento.
En Cochabamba existen seis empresas distribuidoras de GLP y se ha programado que estas trabajen de manera continua en la repartición, hasta que se termine el monto de garrafas que se les destina.
P: ¿Cuáles son las rutas que realizan los carros distribuidores?
R: Las rutas son sorpresa y se les designa en el momento de la salida. Un funcionario de la ANH se encarga de esto para evitar que los choferes de las distribuidoras desvíen el producto o negocien con tiendas o conocidos.
P:¿Qué tipo de sanciones se aplican en caso de que los choferes de las distribuidoras desvíen el producto o hagan una mayor venta?
R: Las distribuidoras son sancionadas económicamente. El límite de venta por familia es de dos garrafas y los restaurantes, panaderías, hoteles u otros negocios donde se utilice GLP pueden comprar un mayor número de garrafas si cuentan con la licencia que otorga la ANH.
La venta de más de dos garrafas a personas sin licencias merece una sanción para la distribuidora./OPINION
