Debido a las persistentes lluvias que incrementaron el caudal de los ríos en el norte del país, como el Madre de Dios, alrededor del 80 por ciento de las cooperativas mineras paralizaron la explotación de oro.
El viceministro de Cooperativas Mineras, Isaac Meneses, informó que las lluvias también representan un perjuicio en regiones como Guanay y Tipuani, al norte de La Paz.
Las precipitaciones no sólo incrementaron el nivel de los ríos, sino que en algunos casos ocasionaron derrumbes en los caminos de acceso a los centros auríferos, lo que obstaculiza la salida de la producción de oro.
Según Meneses, debido a las contingencias climáticas se prevé una leve disminución en la obtención del metal precioso.
“No están trabajando, están paralizadas por este tema del temporal”, afirmó la autoridad, quien estimó que alrededor del 80 por ciento de las cooperativas auríferas que operan en el norte boliviano, en particular las instaladas en el río Madre de Dios, paralizaron su actividad hasta que la corriente fluvial se normalice.
El viceministro espera que las aguas bajen de nivel hasta abril o mayo para que la actividad aurífera retome su producción.
El perjuicio comenzó desde enero pasado, cuando las precipitaciones empezaron a tomar intensidad./ CAMBIO
