Los ministros de Finanzas de la eurozona alcanzaron ayer un acuerdo sobre las aportaciones de cada estado miembro al futuro fondo de rescate permanente, que estará vigente desde 2013 y que tendrá un capital global de 700.000 millones de euros.
Este fondo permanente sustituirá al que se constituyó en mayo del año pasado como medida temporal para evitar el contagio de la crisis griega a otros países. Además de Grecia, se utilizó para salvar de la bancarrota a Irlanda.
El futuro fondo de rescate permanente (ESM) tendrá una capacidad de financiación de 500.000 millones para socorrer a países con problemas de solvencia, pero para ello necesitará un capital suscrito de 700.000 millones, explicó el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker.
De esa cantidad, 80.000 millones serán aportados como capital desembolsado (la mitad de ellos en 2013 y lo demás en los tres años siguientes) y los 620.000 millones restantes en forma de capital movilizable y garantías.
Juncker informó que el futuro fondo tendrá sede en Luxemburgo y estará regido por un consejo de gobernadores compuesto por los ministros de Finanzas de la zona euro, asesorados por el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios./ LOS TIEMPOS
