El ex ministro de Hidrocarburos Luis Fernando Vincenti aseguró que en tres meses las arcas del Estado comenzarán a sentir los efectos de haber mantenido la subvención a los carburantes, porque el precio internacional del petróleo ya superó los 102 dólares.
“En este momento con un costo tan alto en el petróleo, en tres meses más nosotros vamos a sentir el efecto en el incremento de la subvención, lo que no significa que se estén aumentando volúmenes, es un factor de precio”, explicó ayer la ex autoridad a Página Siete. En su criterio los problemas políticos en Medio Oriente tienen incidencia en el precio de barril del crudo.
A medida que la cotización sube, el país debe importar diésel y Gas Licuado de Petróleo (GLP) a un costo más elevado y comercializarlos con precio congelado en el mercado interno.
Sin embargo, acotó que el Gobierno podrá aguantar la subvención a los carburantes porque por contrapartida s el gas natural que exporta Bolivia a Brasil y Argentina también se encarece porque tiene un precio indexado al precio de una “canasta” de crudos y otros combustibles.
Según explicó en enero el vicepresidente, Álvaro García Linera, el año pasado la importación de las gasolinas y del diésel demandó del Estado un desembolso de 666 millones de dólares.
De este monto la subvención absorbió 380 millones, pero este año esos montos pueden incrementarse hasta 1.002 y 500 millones de dólares respectivamente, advirtió entonces.
Además, buena parte de los carburantes salen de contrabando y provocan una sangría a las arcas fiscales.
Por eso es que el Gobierno planteó en diciembre de 2010 la eliminación de la subvención y la elevación del precio de los carburantes hasta en 73 % en el caso de la gasolina y 82% en el diésel. La medida fue anulada ante el rechazo de la población./ PAGINA SIETE
