La Asociación de Surtidores (Asosur) quiere evitar la expropiación de 22 estaciones de servicio en las fronteras del país y para ello plantea el cambio de matriz energética a través del cambio del negocio en la venta de gasolina y diésel por el de gas natural vehicular (GNV).
La gerenta general del sector, Susy Dorado, indicó que en el caso de los surtidores de frontera se plantea que YPFB se haga cargo de la venta de combustibles líquidos y ellos continuar con la comercialización de GNV. En tanto que para la facturación automática, piden un plazo de 90 días para la instalación de equipos que permitan la facturación en línea.
“Los dueños de las estaciones están en condiciones de efectuar inversiones por más de 300.000 dólares para cambiar el negocio, pero ello siempre y cuando haya una garantía jurídica de parte del Gobierno, eso vamos a pedir en el reglamento”, sostuvo Dorado.
A su turno, la viceministra de Política Tributaria, Susana Ríos, explicó que tras la nueva Ley Fronteriza aprobada por el presidente Evo Morales, el Gobierno coordinará con las entidades involucradas la información que deben contener las nuevas facturas.
Por su lado, los parlamentarios de oposición demandarán la inconstitucionalidad de la nueva Ley de Fronteras, por considerar que vulnera en varios de sus artículos el derecho al trabajo consagrado en la Carta Magna y atentar contra los intereses de la región, según el senador Carlos Sonnenschein./EL DEBER
