El lanzamiento y posterior derogación del Decreto 748 que derivó en el denominado gasolinazo activó los conflictos en el país en el 2011, según el último informe de conflictividad publicado por la Fundación UNIR.
El documento detalla que los conflictos en enero llegaron a 114, considerada la cifra más alta, porque superó al mes de septiembre del pasado año, que registró 105, y fue con ello cuatro veces más que la de enero de la misma gestión. Los casos de conflicto más destacados fueron las consecuencias del gasolinazo de diciembre y las demandas de los trabajadores en salud de Santa Cruz, dice el informe del seguimiento y análisis de la conflictividad en Bolivia de la mencionada fundación.
Según el estudio, los conflictos relacionados con la situación económica fueron los más frecuentes (22%); seguidos por los de índole administrativa en entidades públicas y privadas (20%); los laborales y salariales (15%) y los de prestación de servicios públicos (8%)./ LA PRENSA
