El Primer Mandatario del Estado promulgó ayer las leyes de Desarrollo y Seguridad Fronteriza y de Reglamento Disciplinario de la Policía Boliviana.


La primera autoriza la expropiación de surtidores de combustibles que se encuentren dentro de un radio de 50 kilómetros a partir de los límites internacionales del país.

La segunda tiene el objetivo de recuperar la imagen de la institución del orden.

En conferencia de prensa, el viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, explicó que la norma mencionada en primer término promoverá el desarrollo en las poblaciones fronterizas, pero “se va a penalizar el almacenaje, la comercialización y compra ilegal de gasolinas, diésel y gas licuado”.

La sanción para quienes incurran en este delito será de tres a seis años de reclusión.

Entretanto, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, presentó el Reglamento Disciplinario de la Policía.

La autoridad detalló que esta ley permitirá depurar a aquellos elementos que incurran en faltas graves y reducirá al mínimo tiempo los procesos en el marco del respeto a los derechos de los investigados.

Se creará una Oficina de Control Interno de la Policía dependiente del Ministerio de Gobierno que estará compuesta por policías y civiles. “Las faltas más graves serán sancionadas con la baja automática de la institución”./ LA PRENSA