El aumento en la demanda de las distribuidoras de gas natural, los planes de las termoeléctricas y proyectos de refinación e industrialización determinan que hasta 2015, Brasil compre gas boliviano por encima de lo mínimo que establece el contrato.


La investigación Perspectivas de Mercado para el Gas Boliviano en Brasil afirma que “para el periodo 2011-2015 se anticipa que la planificación energética de Brasil se basará en demandar gas natural de Bolivia en niveles superiores al Take or pay del Contrato GSA (24 MMmcd)”.

El documento, elaborado por Gas Trans Boliviano (GTB), entidad que opera el lado boliviano del gasoducto entre Bolivia y Brasil, afirma que desde 2010 se marca un ascenso en la demanda de gas natural en el país vecino, debido al crecimiento de los volúmenes comercializados por las distribuidoras.

Asimismo, asegura que en las siguientes gestiones habrá un impacto del crecimiento industrial en la demanda de gas natural y que en las ciudades sedes del Mundial de Fútbol 2014 se habla de convertir el transporte público a Gas Natural Vehicular.

Además, las plantas termoeléctricas que funcionan con gas natural indican factores de carga crecientes hasta 2015.

Por otro lado, desde 2010 se observa un crecimiento en el consumo de las refinerías y unidades de producción, por las ampliaciones de su capacidad.

Habrá un incremento en el consumo de gas natural de las fábricas de fertilizantes Tres Lagoas y Linhares y habrá un impacto de dos MMmcd cuando comience a funcionar el gasoducto que interconecta las regiones noreste y sudeste de Brasil -Gasene (68 municipios)- que tendría un crecimiento anual que irá a la par de la evolución de ña economía local.

Sobre las reservas en el Pre Sal (gas natural ultraprofundo bajo el mar) en Brasil, según el documento de GTB, estos yacimientos no constituyen una amenaza inmediata para el gas boliviano pues se presume que su principal mercado sería la exportación de Gas Natural Licuado (LNG), aunque podría hacer uso de sus reservas a largo plazo./ PAGINA SIETE