Bolivia se abre a la opción de exportar Gas Natural Licuado (GNL) a Japón en convenio con Perú, a través del puerto de Ilo, según las previsiones de YPFB Transporte.


“Ya tenemos dos grandes mercados, nos hace falta el tercero; el más realista es Perú vía puerto de Ilo con GNL”, afirmó el presidente de la subsidiaria de transporte de la empresa petrolera estatal, Christian Inchauste.

El directivo reveló ayer que YPFB Transporte y la firma transportadora Kuntur analizan un proyecto conjunto con Perú.

“Hemos tenido desde noviembre pasado reuniones con Kuntur. El acuerdo de octubre de 2010 entre los presidentes Evo Morales y Alan García nos abre esta posibilidad; tenemos una zona reservada para hacer una planta”, destacó Inchauste.

Ese nuevo mercado para el gas natural boliviano se abre luego del terremoto en Japón, que motivó la decisión del país asiático de generar energía a partir del gas y eliminar la generación desde sus plantas nucleares.

Tomando en cuenta que los proyectos de GNL son de larga duración, YPFB Transporte calcula que la construcción de un ducto hasta Ilo tardaría al menos cinco años y demandaría más de 6.000 millones de dólares.

Podría operar entre los años 2015 y 2020, y se uniría con otro gasoducto que Bolivia -según YPFB Transporte- necesita en el futuro; uno que atraviese desde el Chaco los departamentos del occidente y llegue hasta Senkata, en La Paz, y de ahí a Ilo (observe el posible trazo en el mapa).

Tendría una capacidad aproximada de 15 millones de metros cúbicos y para llegar hasta Ilo sólo se necesitaría instalar alrededor de 170 kilómetros de ductos entre la nueva red boliviana y la red peruana que construirá Kuntur, que partirá de Camisea y llegará a Ilo, donde se construyen un polo de minería y plantas eléctricas, además se pretende levantar una planta de licuefacción.

Con este plan, dijo Inchauste, “lo que no existía hace 10 años, esa posibilidad de tener dos redes vecinas entre Perú y Bolivia, ahora es técnicamente viable”.

Hace 10 años, al no existir esta opción, la mejor vía para exportar GNL era a través de puertos chilenos; el Gobierno de entonces se abrió a esa posibilidad, lo cual desencadenó la “guerra del gas”, en octubre de 2003, y que dio lugar a la realización del referéndum de 2004 que determinó no enviar gas por Chile.

El GNL se consolida con fuerza en el mercado mundial por ser un producto que no necesita de contratos a largo plazo, que puede ser adquirido en las cantidades que el comprador desee y luego ser regasificado.

Países como Argentina y Chile compran gas natural licuado de grandes productores, como Qatar y Trinidad y Tobago.

De hecho, Argentina emprende proyectos de construcción de terminales costeras que además de recibir GNL sirvan para regasificar esa producción y abastecer sus mercados internos.

GIJA exporta hasta 10 MMmcd


  • Gasoducto A los dos meses de la inauguración del Gasoducto de Integración Juana Azurduy (GIJA), se ha logrado enviar a Argentina volúmenes de hasta 10 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) .



  • Incremento Con el GIJA se aumentó la venta de gas a Argentina en 5 MMmcd.



  • Capacidad La venta de gas por el GIJA puede llegar a un volumen de hasta 13 MMmcd.



  • GNEA Como contraparte del contrato con Argentina, ese país debe construir el Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), que permitirá aumentar la exportación a 27 MMmcd en el año 2017.





  • Punto de vista

    "Se precisan grandes volúmenes de gas"

    Hugo de la Fuente - Ex “súper” de Hidrocarburos

    La exportación de Gas Natural Licuado (GNL) es un proyecto que debemos impulsar, es el energético del futuro. Si Bolivia quiere convertirse en un jugador en serio, no sólo debe ver mercados de Brasil y Argentina. La posibilidad de vender por el lado peruano es interesante, pero cualquier proyecto es caro. Para que el proyecto sea razonable se necesitan tres trenes, cada uno de 10 millones de metros cúbicos día, es decir, 30 millones de metros cúbicos, similar a los volúmenes que se exportan a Brasil y para eso se necesita inversión en exploración y explotación; tenemos reservas que podemos explotar. La pregunta es si podemos hacerlo sólo con dinero boliviano o necesitaremos llegar a acuerdos estratégicos. Además, se debe tomar en cuenta que el GNL tiene precios bajos, en este momento se cotiza en 3,35 dólares el millón de BTU y nosotros vendemos a Argentina gas en 10 dólares y a Brasil en 8 dólares. Respecto al trazo que se debe hacer internamente, no es imposible, es más o menos lo que se tienen con el oleoducto Sica Sica-Arica, que va desde oriente, Cochabamba, Oruro, La Paz hacia Chile. Lo que se quiere hacer con el gasoducto es igual, es complejo, pero no imposible; si hace 30 años lo hicimos con el petróleo lo podemos hacer con gas. Sin embargo, el proyecto es caro, unos cinco mil millones de dólares desde los ductos internos hasta la planta de regasificación en Ilo. Ir por Chile es más directo y baja la inversión, pero se tuvo problemas muy complejos en 2003. Ahora el Gobierno es fuerte, tiene respaldo, tiene presencia en el Congreso.